domingo, 16 de novembro de 2014

LOS ESCARABAJOS COLOMBIANOS NO ALCANZARON LA META.

Después de analizar el ciclismo reivindicativo de Polonia y el coloso  español con pies de barro, con el post de esta semana cierro esta trilogía con el análisis de lo logrado por los escarabajos colombianos que al comienzo de la temporada 2014 las expectativas y el optimismo desbordante que reinaba entre los aficionados nos hacía prever que podría ser la temporada más exitosa en toda la historia del ciclismo colombiano, muchos elementos apuntaban a que ese objetivo estaba al alcance de los escarabajos, ya que 14 ciclistas comenzaron la temporada  formando parte de equipos World Tour, además de los integrantes del Team Colombia y de un número importante de ciclistas en equipos profesionales Continentales. Pero no era la suma de corredores lo que generaba esa sensación triunfalista, sino la indiscutible calidad de nombres como los de Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Sergio Henao, Carlos Betancur o Fabio Duarte, al lado de las grandes promesas como Janier Acevedo, Julián Arredondo y Esteban Chaves.

Hoy, a la hora de hacer los balances y a pesar de las victorias y actuaciones destacadas, pienso que estos escarabajos no lograron alcanzar la meta; posiblemente los factores que impidieron que pudiesen traspasarla fueron: las lesiones de Sergio Henao, Darwin Atapuma, y Nairo, las enfermedades que se ensañaron en momentos decisivos con Janier Acevedo, Rigoberto Uran o Betancur, además de la deriva económica que padece el Team Colombia impidió que ese sueño triunfal se convirtiera en realidad.   

 A pesar de sus triunfos, carlos Betancor no dejo satisfechos
a los aficionados.
En esta recién terminada temporada 2014, los escarabajos han logrado 52 victorias en carreras reconocidas por la UCI, lejos de las 68 conseguidas en el 2006, y las 67 del 2002, por lo que esa meta también se encuentra fuera de alcance. 
Todas las victorias fueron importantes, pero el triunfo de Nairo Quintana en el Giro de Italia, en San Luis y en Burgos es de lejos la más destacado del 2014.  También hay que resaltar triunfos como los de Carlos Betancur en la París–Niza y en el Tour de Haut Var.
Fueron también notables las actuaciones de Rigoberto Urán venciendo en la CRI y peleando hasta el último momento en el Giro, y las de Julián Arredondo, quien ya había despuntado en  San Luis y que llegó con todo su potencial al Giro, triunfando en una etapa y proclamándose rey de la montaña.
Winner Anacona, con su victoria de etapa y actuación en la Vuelta a España nos demostró que sigue progresando, lo que hizo que se le abrieran las puertas del Movistar para el 2015.
Capítulo aparte merece Esteban Chaves, más aún por su gran recuperación y la proyección que nos demostró después de su accidente del 2013 que casi lo apartan del ciclismo profesional,  sus importantes triunfos en etapas del Tour de California y la Vuelta a Suiza así nos lo demuestra.
Hay que hacer mención a la combatividad que mostró el Team Colombia en el Giro de Italia, que injustamente no se vio recompensado con un triunfo de etapa, así como la mala suerte que se ha ensañado en negársela a Fabio Duarte.
Julian Arredondo y Rigoberto Uran también triunfaron
en el Giro.
Dentro de los jóvenes promesas fueron importantes las victorias de Bernardo Suaza en el Giro Della Valle d’Aosta y la de Miguel Ángel López, quien gracias a su calidad logró esa importante victoria para Colombia al imponerse en el Tour de l’Avenir, pese a la torpeza con la que el presidente de la Federación Colombiana manejó el asuntó, estando a punto de dar al traste con la participación de los escarabajos en un evento que ha sido sin duda la vitrina para mostrar al mundo las jóvenes promesas colombianas.
El Team Colombia no ha encontrado el camino, pese al espíritu de lucha de sus ciclistas, dejaron entrever desorden y falta de planificación, un calendario irracional con una plantilla pequeña que no goza de garantías laborales ni económicas  y cuyos directores deportivos parecen estar más interesados en velar por sus intereses particulares, que el de los propios ciclistas.
Puestos todos estos hechos en la balanza, parecería que el balance es negativo, pero la gran calidad humana y deportiva de los ciclistas colombianos cariñosamente denominados escarabajos, no nos hacen perder la fe y la esperanza que cosas mejores están por venir, quedando expectantes frente a los resultados del 2015, que esperamos esta si sea la mejor temporada en toda la historia del ciclismo colombiano, gracias a sus escarabajos.

xoves, 13 de novembro de 2014

FRANCO CHIOCCIOLI

Franco Chioccioli, alcumado Coppino, polo seu parecido físico co lendario ciclista italiano Fausto Coppi, naceu o 25 de agosto de 1959 en Castelfranco dei Sotto (Italia).
Foi un ciclista profesional italiano especialista na montaña da década dos 80 e os 90 que destacou sobre todo no seu país, fundamentalmente no Xiro de Italia, no cal terminou entre os dez primeiros en numerosas ocasións, quedando primeiro en 1991 sendo xa un veterano corredor de 32 anos, no que tivo unha dura pugna co ciclista vasco Marino Lejarreta, pero na dura etapa de Aprica na que se subía o Mortirolo, Chioccioli soltou a súa gran exhibición de poderío, perdendo Lejarreta unha minutada na meta de Selva dei val Gardena, ese ano foi segundo na clasificación xeral final un mozo Claudio Chiappucci. En 1992, Miguel Induráin gañaba o Xiro e Chioccioli foi terceiro, logrando un total de sete vitorias de etapa.

En 1992 acudiu ao Tour de Francia, logrando unha vitoria de etapa que lle soubo a gloria ao debutante Chioccioli que aproveitou a fatíga xeneral, quedou 16º na clasificación xeral final. Na primeira etapa en liña dese Tour álzouse co maillot da montaña, que ao final se levaría Claudio Chiappucci.

Profesional de 1982 a 1994.
Logo da súa retirada exerceu como director deportivo do novo equipo italiano, o Futura Team.
TRIUNFOS: 1984, vencedor da Coppa Agostoni e do Xiro do Trentino.
1985, vencedor dunha etapa do Xiro de Italia e do Xiro do Friuli.
1986, vencedor dunha etapa da Volta a Suiza e dunha etapa do Xiro de Italia.
1988, vencedor dunha etapa do Xiro de Italia. 
1991, vencedor do Xiro de Italia, máis tres etapas.
1992, vencedor dunha etapa do Xiro de Italia, vencedor dunha etapa do Tour de Francia e vencedor da Euskal Bizikleta.
Outros resultados dignos de mención: 1991, segundo no Campionato de Italia de fondo en estrada.
1992, terceiro no Xiro de Italia.
EQUIPOS: 1982, Sele Italia, 1983, Vivi-Benotto, 1984 Murella-Rossin, 1985, Fanini-Wührer, 1986, Ecoflam, 1987, Gis Gelati-Jollyscarpe, 1988-1991, Do Tongo, 1992-1993, GB-MG Maglificio, 1994, Mercatone Un-Medeghini.

domingo, 9 de novembro de 2014

EL CICLISMO ESPAÑOL, COLOSO CON LOS PIES DE BARRO

Marc Soler, ficha por el Movistar, pasando al
ciclismo  profesional
La pasada semana hablaba en este blog de como Polonia se reivindicaba en el ciclismo gracias al granero de ciclistas que durante la temporada cosecharon triunfos importantes. Un presente y futuro que llegan para quedarse, porque tienen figuras, equipos, carreras y cantera.
En este 2014, España ha ganado los ránkings UCI World Tour tanto a nivel individual, con Alejandro Valverde, de equipos, con el Movistar, y por naciones, pero sin embargo el panorama nada tiene que ver con el polaco.
La noticia es buena, pero engañosa, porque detrás de los números uno,  se atisba el abismo. Los únicos top-ten de esa clasificación, ya son veteranos, Alejandro Valverde el numero uno que superó a Alberto Contador ya tiene 34 años, en diciembre el Pistolero de Pinto cumplirá 32. Joaquim Rodríguez, de 35, descendió hasta el puesto 12º tras conquistar el World Tour  en 2013, 2012 y 2010. Al siguiente ciclista de esta singular paradoja de un país  que trata de quitarse el sambenito del “is diferent” es el ex Campeón Olímpico Samuel Sánchez que lo encontramos en el puesto 43º, tiene 36 años y sin equipo para la temporada que viene y es que la edad pesa más que los kilos. Dentro de los 50 primeros del Mundo, únicamente aparecen dos menores de 30 años: Beñat Intxausti, el 44º, con 28 años, e Ion Izaguirre, el 49º, con 25 años.
Según esta clasificación, España es lo mejor de lo mejor, pero sin embargo no se aprecia un relevo generacional y nadie se atreve a sacar pecho y vanagloriarse por una conquista que es el pan para hoy y el hambre para mañana, por eso pienso que España es un gigante puntual, pero un coloso con los pies de barro.
Miguel Ángel Benito, abandona el campo sub-23 para
entrar, de la mano del Caja Rural, en el ciclismo profesional
Sólo siete Sub-23 serán profesionales en 2015 y de ellos, solo dos correrán en categoría World Tour y Pro Continental: Marc Soler en el Movistar y Miguel Ángel Benito en el Caja Rural. Los cinco restantes: Adrián González, Ander Barrenetxea, Eneko Lizarralde, Imanol Estévez e Ion Ander Insausti correrán en Continental, gracias al Murias, el reciente equipo vasco. Otros 63 ciclistas en esta categoría aún no han encontrado un hueco para la próxima temporada.
Al contrario que en Polonia, aquí no hay equipos que absorban a estos ciclistas, por lo que tienen que convertirse en españoles por el mundo si quieren seguir progresando y triunfar. El panorama es igual de oscuro en materia de equipos, sólo existe un primera división: el Movistar y un segunda: el Caja Rural. En la tercera división, después de haberlo dejado el Euskadi, solo el Burgos y el nuevo Murias forman parte de la tercera categoría.
Aquella época en la que había diferentes conductos para dar salida a las futuras promesas y poder promocionarse contaban con equipos como: el Clas, el Euskaltel, el Kelme, la ONCE, el Vitalicio, o los modestos Artiach y Fuenlabrada, hoy ya no existen, como tampoco existen los proyectos como el de Fernando Alonso que ilusionaba pero que se ha quedado en punto muerto.
Los que trabajan con la base achacan la falta de promesas al escaso apoyo de instituciones y patrocinadores, y a la constante desaparición de equipos y carreras, todo lo contrario de lo que ocurre en Polonia.
Eneko Lizarralde, pasa a profesionales con el
Muras.
La crisis económica ha golpeado a este deporte que todavía depende en gran medida de dinero público y que sin ese apoyo económico en poco tiempo han desaparecido carreras como: La Bicicleta Vasca, Circuito Montañés, Clásica de Alcobendas, Clásica de los Puertos, GP de Llodio, Memorial Manuel Galera, Semana Catalana, Trofeo Luis Puig, Vuelta a Aragón, Vuelta a la Comunidad Valenciana, Vuelta a Madrid y Vuelta a Galicia… Las pocas que quedan sobreviven gracias a que tienen que reducir los  días de competición: Vuelta a Andalucía,  Vuelta a Castilla y León, Vuelta a la Rioja o Vuelta a Murcia. O en el caso de la Subida al Naranco, que para que no tuviese que desaparecer la tuvieron que incluir en la Vuelta a Asturias.
Si no hay equipos, ni carreras, tampoco puede haber estrellas. En un par de años, el tema pueda que pinte bastante mal, ya que sin una figura en las carreras del calendario mundial, mueren o caen en el olvido los clubes de aficionados, se desaniman los ciclistas, tiran la toalla los padres y, en general decae un mundillo que antes tenían una presencia bárbara en las carreteras los fines de semana.
Hoy tenemos número uno con fecha de caducidad si nada lo remedia.

Realmente España es un coloso con pies de barro.

xoves, 6 de novembro de 2014

CLAUDIO CHIAPPUCCI.

Claudio Chiappucci, alcumado o “Diaño”, Calimero, Chiappa, o Xitano, Escalador de peto, naceu o 28 de febreiro de 1963 en Uboldo (Italia).
Foi un bravo ciclista, especialista na montaña, tanto subindo como baixando, tivo a mala sorte de que a súa vida deportiva coincidise coa época de esplendor de Miguel Induráin. 
Ciclista moi combativo que destacou polos seus constantes ataques e polas súas longas escapadas nas Grandes Voltas. Precisamente no Tour de Francia de 1990, foi onde se deu a coñecer para o gran público, grazas a unha escapada na etapa con final en Futuroscope xunto con outros ciclistas, onde gañou moitos minutos de vantaxe; ese ano quedou segundo perdendo o maillot amarelo na última contrarreloj da carreira fronte a Greg Lemond. 
Non gañou ningunha Gran Volta, aínda así, deixou a súa pegada na historia do ciclismo, con gestas míticas como a da 13ª etapa do Tour de Francia de 1992: unha das etapas de montaña máis duras daquela edición, con nin máis nin menos que 254,5 quilómetros de percorrido, con inicio en St. Gervais, e cos portos de Saisies (1ª categoría, quilómetro 37), Colmet de Roselend (1ª categoría, quilómetro 75), Col d`Iseran (2775 metros, categoría especial, quilómetro 143), e o Col de Mont Cenis (2ª categoría, quilómetro 189), antes de chegar ao final na estación de esquí de Sestriere, de 1ª categoría. O "Diaño" escapouse nos primeiros compases da carreira, sobre o quilómetro 28, xunto con outro grupo de bos escaladores (Richard Virenque, Iñaki Gastón, Peio Ruiz Cabestany,Thierry Claveyrolat,...), e tras rodar con eles os 2 primeiros portos, foi deixando atrás a todos os seus compañeiros de escapada na ascensión ao Col d`Iseran, o porto máis alto desa edición, e con máis de 35 quilómetros de subida. Por detrás, os equipos dos dous grandes favoritos para a vitoria final, o Gatorade de Gianni Bugno eo Banesto de Miguel Induráin, preocupados polo ataque tempranero do bravo ciclista do Carreira, tiveron que traballar de xeito abondo en conxunto case desde o inicio da escapada para que a vantaxe do italiano non fose crecendo , e a consecuencia disto, tanto Indurain como Gianni Bugno quedáronse sen gregarios a falta de máis de 110 quilómetros para a liña de meta e tiveron que asumir o mando e tirar a por o varesino. 

A falta de empezar a subir o porto de Sestriere (completamente plagado de xente), un selecto cuarteto formado polos ciclistas Franco Vona, Andy Hampsten, Gianni Bugno e Miguel Indurain intentaban dar caza a un Claudio Chiappucci cada vez máis fatigado pola calor reinante e polo enorme esforzo de rodar máis de 100 quilómetros en solitario buscando dinamitar a carreira. A vantaxe ía diminuíndo, e un ataque de Franco Vona ao que só Miguel Indurain foi capaz de responder, facían presaxiar que finalmente darían caza ao italiano antes da liña de meta, máis aínda cando Miguel Indurain puxo a directa e marchouse en solitario en busca do transalpino. Ía como unha moto, chegando a quitarlle uns 25-30 segundos por quilómetro o que fixo que se puxese a tan só 30 segundos de diferenza a falta de 3 quilómetros do final, pero nos 2 últimos quilómetros da ascensión a Sestriere, o ciclista de Villaba non puido co bravísimo italiano e acusou en demasía o gran esforzo realizado, sendo ata alcanzado por Franco Vona metros antes da chegada, á cal chegou exhausto á meta de Sestrieres a 1:45 do flamante ganador, Chiappucci. Esta foi sen dúbida una das gestas do ciclismo máis recordadas dos últimos anos e aínda que nunca gañou ningunha das Grandes Voltas si gañou dúas veces o maillot de lunares de Rei da montaña no Tour de Francia de 1991 e 1992, facendo o propio no Xiro de Italia de 1990, 1992 e 1993. Gañador de tres etapas do Tour, sendo segundo en 1990 e 1992 e terceiro en 1991.
Considéraselle o pai deportivo do desaparecido Marco Pantani.
Profesional de 1985 a 1999.
TRIUNFOS: 1989, vencedor do Xiro do Piamonte e da Coppa Placci.
1990, vencedor dunha etapa da Paris-Niza.
1991, vencedor da Milán-San Remo, da Volta ao País Vasco, máis unha etapa.
1992, vencedor da Subida a Urkiola, do Xiro dos Apeninos e do Xiro do Trentino.
1993, vencedor da Clásica de San Sebastián, da Coppa Sabatini, dunha etapa do Tour de Francia e do Japan Cup.
1994, vencedor da Volta a Cataluña, máis unha etapa, dos tre Valli Varesine, unha etapa da Volta a Galicia e da Japan Cup.
1995, vencedor da Escalada a Muntjuic, máis unha etapa, da Japan Cup e do Xiro do Piamonte.
Outros resultados dignos de mención: 1991, terceiro no Campionato de Italia de ciclismo en ruta.
1994, segundo no Campionato do Mundo en ruta.
XIRO DE ITALIA: 1985 (64º), 1987 (48º), 1989 (46º), 1990 (12º), 1991 (2º), 1993 (3º), 1994 (5º), 1995 (4º), 1996 abandonou e 1998 (60º).
TOUR DE FRANCIA: 1989 (81º), 1990 (2º), 1991 (3º), 1992 (2º), 1993 (6º), 1994 abandonou, 1995 (11º) e 1996 (37º). 
Volta a España: 1988 (26º) e 1997 (11º).
Equipos: 1985-1996 Carreira. 1997 Asics. 1998 Ross Mary e 1999 Amica Chips.

domingo, 2 de novembro de 2014

POLONIA SE REIVINDICA EN EL CICLISMO

Selección de Polonia, tirando del pelotón en el Mundial
de Ponferrada 2014.
En el Mundial de Ciclismo de fondo en carretera celebrado en Ponferrada vimos como el polaco Michal Kwiatkowski  se apoderaba del maillot arco iris demostrando al mundo la fuerza de un plantel de ciclistas, que no han hecho más que ser protagonistas en todos los frentes  durante esta temporada, que prácticamente está concluida.
Si por algo se puede recordar este mundial, es por haber visto a nueve polacos tirando de un pelotón durante casi toda la carrera. Resultaba extraño, pero visto el resultado final, esa efectiva acción ofensiva convirtió a Michal Kwiatkowski en Campeón del Mundo y a esa nación grande, pero callada y sufrida que desató su hasta entonces desconocida fuerza, para golpear en toda la cara a las potencias clásicas a través de su arma más letal, que irrumpe con una fuerza y potencia ciclista emergente y por el buen rendimiento de dos generaciones diferentes, que conviven en el tiempo.
Tanto los veteranos como las nuevas promesas han contribuido a izar la bandera polaca en podios de alto standing, durante esta última temporada. Aparte del Campeonato del Mundo de Kwiatkkowski, ciclistas como Rafal Majka, Przemystaw Niemiec, Michal Golas, Maciej Bodnar o Maciej Paterski fueron protagonistas en momentos puntuales o claves de esta temporada. Juntos, a excepción de Rafal Majka, con Bastosz Huzarski, Bartlomiej Matysiak, Michal Podlaski y Pawel Poljanski, han hecho campeona del mundo en ruta a Polonia por primera vez en su historia, ascendiendo al país en los ranking con fuerza y apuntando a asentarse y robustecerse en las próximas temporadas.
Hasta la fecha y con la temporada a punto de echar el cierre, los ciclistas polacos han logrado 48 victorias en los circuitos profesionales, siete de ellas conseguidas en el Word Tour, lo que supone un balance muy destacado que no puede quedar como una simple anécdota. Tras haber cosechado el récord de triunfos en la máxima categoría el ciclismo polaco aparece por primera vez dentro del Top 10 del ranking absoluto por países, y por supuesto que seguirán ascendiendo.
Detrás de estas cifras hay grandes actuaciones, éxitos que obligan a analizar: El exponente de esta rebelión polaca, sin ninguna duda es Kwiatkowski que en la Strade Bianche fue su gran presentación en sociedad. Si bien ya había brillado con fuerza en febrero, ganando en Mallorca y en el Algarve. Pero la victoria en la Heroica italiana supuso su entrada en una nueva dimensión competitiva, enfrentándose y venciendo a pesos pesados como Fabian Cacellara, Peter Sagan o Alejandro Valverde. El triunfo en la Strade Bianche disparó las expectativas mediáticas sobre su papel en las clásicas, y el Omega, que siempre fue fiel a su política de dar libertad a los jóvenes, desde ese momento, le dio rienda suelta al ya pulido diamante en multitud de frentes, desde las clásicas a las grandes vueltas. Con solo 23 años, este diamante llamado Michal Kwiatkowski asumió el nuevo estatus de figura mundial en la Tirreno-Adriático,  en el País Vasco, en las Ardenas y en el Tour de Francia. Soporto como pudo esa excesiva carga. Estuvo más de un mes sin ganar, pero aprobó el examen, con su segundo puesto en la Itzulia, los dos terceros en la Flecha-Balogna y en la Lieja-Bastogne-Lieja y el quinto en la Amstel Gold Race. Su victoria en el prólogo del Tour de Romandia, marcó el final de un primer pico de forma extenuante, pero exitoso.

A partir de ahí, Kwiatkowski pagó los excesos en un duro Tour al que llegaba como jefe de filas del Omega, pero no muy presionado. “Solo he venido a ganar experiencia, no ningún maillot”, advertía. La carrera pronto comenzó a ponerse cuesta arriba. No obstante, y a pesar de desechar sus opciones en la primera semana, siguió peleando por etapas en la tercera para salvar su actuación, dejándose ver en las fugas pirenaicas. Un tercer puesto en la general de los jóvenes fue el mejor premio en un Tour en el que en las próximas temporadas deberá trabajar más si quiere obtener buenos resultados.
El círculo mágico de Kwiatkowski y de todo el ciclismo polaco tuvo su mejor representación dos meses después, en Ponferrada. El campeón polaco de CRI asumía toda la responsabilidad en la prueba de ruta del Mundial. Aprendió de los errores de la primavera y preparó la cita a través de un calendario menos cargado, eligiendo la Vuelta a Gran Bretaña como test crucial. Allí ganó una etapa y no se llevó la general por la gran actuación de otra promesa como Dylan van Baarle. Estos antecedentes le postularon como un claro líder en territorio cazurro, donde se comportó como tal y consiguió vestirse de arcoíris.
A pesar de la brutal temporada de Kwiatkowski, el notable trabajo de los polacos no se puede justificar solamente por sus andanzas. Incipientes vueltómanos como Rafal Majka, corredores más asentados como Niemiec o rodadores como Bodnar han aportado gruesas pinceladas de clase.
Majka, segundo de a bordo en el Tinkoff junto a Michael Rogers y Nicolas Roche, planteó su campaña en torno a las vueltas por etapas. Solo ha corrido el Campeonato de fondo en carretera de Polonia, entre Giro y Tour. Algarve, París-Niza, Critérium Internacional y Romandía fueron los peldaños de Rafal Majka antes de presentarse en un buen estado de forma en el Giro, en el que acabó sexto, y tercero en la general de los jóvenes.
Le tocó ponerse el mono de trabajo en el Tour para ayudar a Alberto Contador, pero la caída de su líder en la décima etapa le permitió afrontar la carrera con libertad, y éxito el resto de las jornadas. Una etapa en Alpes y otra en Pirineos, Risoul y Saint-Lary-Soulan, destaparon el lado más gamberro y visceral de Majka, que acabó subiendo al podio de París con el maillot de la montaña. “Necesitaba algo así”, declaró tras su bautizo ganador en la primera de las cimas.
Cuando muchos vaticinaron una caída de su forma por haber doblado grandes vueltas, Majka reapareció en la vuelta de su país, en agosto, para rizar el rizo. Animó una ronda anodina machacando en las dos etapas de montaña decisivas y apuntándose la primera vuelta corta ante sus paisanos. Seis meses y cinco victorias después, cerró la temporada con un lustroso USA Pro Challenge, donde acabó cuarto. Bjarne Riis tiene su gran apuesta de futuro en Polonia. “Necesito aprender más, pero mi ambición es ganar una grande”, comentó tras su renovación hasta 2017. A partir de 2015, los galones serán mucho mayores y compartirá una posición relevante siempre a la sombra de Contador. 
Niemiec, Bodnar y Paterski endulzan esta makowiec polaca (riquísimo pastel de semillas de amapola). El primero va mejorando conforme pasan los años, como los buenos vinos. Gracias a gozar de mayor libertad en momentos puntuales de la temporada, cosechó resultados destacados en Trentino (3º), Polonia (5º) y la Vuelta a España. En esta última conquistó Los lagos de Covadonga y tocó techo. El resto se pueden calificar como precursores de los Majka y Kwiatkowski.
Los dos Maciej (Bodnar y Paterski) abrieron camino en el complejo entramado del profesionalismo de mano del Liquigas-Cannondale, hace ya varias temporadas. En este 2014 han conseguido estrenar casillero de victorias, en la crono de La Panne en el caso de Bodnar y la Vuelta a Noruega en el de Paterski. Rodador y escalador, están viviendo de esta explosión ganadora de sus compatriotas, dejándose ver, aunque sea en carreras secundarias.
Presente y futuro de un granero ciclista por cosechar. En Polonia, así como en otros países del centro y este de Europa, como Eslovaquia, Eslovenia o la República Checa, este deporte sigue desarrollándose y ocupando espacio, carreras y podios bajo pasos lentos pero seguros. La determinante apuesta por la cantera y su desarrollo posterior en los circuitos continentales, especialmente gracias a equipos como CCC y Activejet, forman una sólida base desde la que trabajar. Tienen figuras, equipos, carreras y cantera.

Lo dicho, Polonia y sus ciclistas han llegado para quedarse y pretenden conquistar su propio espacio hegemónico dentro del pelotón mundial.

xoves, 30 de outubro de 2014

FRANCISCO CEREZO

Francisco Javier Cerezo Perales, alcumado o “Ciruelo” naceu en Tomelloso, Cidad Real (España) o 6 de xaneiro de 1971.
Ciclista profesional español xa retirado que pese aos seus once anos de profesional non logrou grandes éxitos. O seu mellor logro foi a segunda posición no Campionato de España de ciclismo en ruta 2000, disputado en Murcia, soamente por detrás de Álbaro González de Galdeano. Ademais, foi o portador do maillot da clasificación da montaña da Volta a España en dúas ocasións: en 1997 durante catorce días e o ano seguinte durante outros sete.
Durante a súa carreira participou en 13 ocasións nas Grandes Voltas: catro no Xiro de Italia, dous no Tour de Francia e sete na Volta a España. Nunha ocasión tamén participou no Campionato Mundial de Ciclismo (2000), finalizando no 33º posto.
Traballou como gregario de Laurent Jalabert, na súa etapa no equipo danés CSC.
Trala súa retirada, exerceu de seleccionador español en ruta na categoría júnior. Actualmente é o Presidente da Sociedade Xeográfica da Rexión de Murcia. Dende o 2013 o Club Ciclista Sport Tomelloso organiza unha Marcha Cicloturista, que serve para homenaxealo.
O pasado xoves 18 de setembro de 2014, logo de 42 días foi recibido na Praza do Cardeal Belluga de Murcia, o mesmo punto do que partiu o pasado 7 de agosto para percorrer en bicicleta de montaña as vías pecuarias e os camiños ruraes da península cun total de 4.000 Km.
Nesta aventura só contou coa bicicleta como transporte, levando os utensilios necesarios para ser autosuficiente. 

O itinerario foi: Praza do Cardeal Belluga, Sierra da Pila, Yecla, Almansa, Ruta da La, Cuenca, Alto Tajo, Río Duero, Valladolid, Palencia, Canle de Castilla, Cordillera Cantábrica, Cantabria, Asturias, Camiño de Santiago do Norte e Primitivo, Oviedo, Lugo, Santiago de Compostela, Camiño Portugués, Tui, Oporto, Lisboa, Cabo de San Vicente, Faro, Huelva, Val do Guadalquivir, Córdoba, Sierra de Cazorla, Nerpio, Bullas, Vía Verde do Noroeste e Praza do Cardeal Belluga.
Profesional de 1992 a 2003.
TRIUNFOS: 1993, vencedor dunha etapa na Volta ao Alentejo.
1994, vencedor do GP Jornal de Noticias.
2000, vencedor do Memorial Manuel Sanroma.
Outros resultados dignos de mención: 1992, terceiro na Volta a Lleida.
1998, segundo no Memorial Manuel Galera e segundo no Trofeo Luís Ocaña.
1999, cuarto no Campionato de España de fondo en estrada.
2000, segundo no Campionato de España de Fondo en Estrada.
XIRO DE ITALIA: 1995 (119º), 1996 (98º), 1999 (39º) e 2002 (59º).
TOUR DE FRANCIA: 1999 (47º) e 2001 (148º).
VOLTA A ESPAÑA: 1994 (83º),1995 (53º), 1996 (39º), 1997 (32º), 1998 abandona, 2000 (55º) e 2003 (96º).
EQUIPOS: 1992, Seur. 1993-1994, Deportpublic. 1995, Castellblanch. 1996, Mx Onda. 1997-1998, Estepona. 1999-2000, Vitalicio Seguros. 2001-2002, Team CSC. E 2003, Labarca2-Cafés Baque.

domingo, 26 de outubro de 2014

LOS CAPRICHOS MILLONARIOS DE UN CHIFLADO OLEG TINKOFF

Si la semana pasada desde este blog despedíamos a todo un campeón en su prematura retirada de la competición, como fue Andy Schleck, hoy me voy a meter con este personaje que aunque lleva ya un tiempo pululando por el mundo del ciclismo, ha cogido realmente notoriedad desde que es el dueño del equipo Tinkoff Saxo, en el que corre, entre otros, Alberto Contador.
Los que seguís habitualmente la actualidad ciclista, ya estaréis acostumbrados a sus excentricidades, polémicas (entre ellas una bastante fuerte con el Pistolero de Pinto) y paranoias varias. Por eso que desde este mismo blog, lo que voy a comentar no creo que os sorprenda.
Al bueno y caprichoso millonario Tinkoff se le ha ocurrido decir que para él los ciclistas importantes, deberían pelear entre ellos durante todo el año, por el bien del espectáculo, y que por tanto deberían correr las tres grandes. Esto dicho así, no suena del todo raro, pero ha ido mucho más allá. Como este señor está acostumbrado a conseguir todo lo que se proponga, ha dicho que si Alberto Contador, Vincenzo Nibali, Nairo Quintana y Chris Froome (que son los cuatro mejores corredores de grandes vueltas actualmente) se comprometen a correr las tres grandes, él pone un millón de euros a repartir entre los cuatro.
Es decir, básicamente ofrece 250.000 euros a cada uno de los cuatro grandes por correr las tres grandes el mismo año.
Y aquí viene mi duda, esto que dicho así parece una extravagancia de un millonario loco, ¿
puede ser una gran idea, o al menos el germen de una?. Está claro que estos cuatro corredores ofrecen espectáculo y cuando están juntos mucho más. Una situación como la que plantea beneficiaría el espectáculo y por supuesto a cada una de las tres grandes pruebas por etapas del calendario, aunque no sé si la forma es la que plantea Tinkoff o se pueden estudiar otros incentivos y medidas.
Lo que está claro es que el ciclismo, también tiene que evolucionar y crecer, y aunque propuestas como esta, parezcan una bravuconada de ricachón, no han de caer en saco roto.
Por eso es que yo personalmente creo que el ciclismo no puede perder esta buena oportunidad, al menos facilitar un debate en torno a esa propuesta. Sé que el nivel de exigencia en el ciclismo no es el mismo que en otros deportes donde los mejores deportistas si se enfrentan en las mismas competiciones o torneos. Pero un ciclista con una buena planificación, puede lograr los tres picos de forma ya que son solo 63 días de competición.
De momento la puerta esta entreabierta, pues Eusebio Unzué (Movistar), un conservador por naturaleza en el ciclismo, se ha expresado abiertamente a favor de esta iniciativa. Dave Brailsford (Sky), de naturaleza innovador, también está por la labor. Siendo Vincenzo Nibali (Astana) el único que se ha mostrado públicamente contrario a este reto, aunque su equipo, tiene ahora mismo otros problemas mayores que este desafío por culpa de tres casos de dopaje. Convencer a uno es más fácil que convencer a cuatro, de ahí la insistencia del caprichoso y algo chiflado millonario Oleg Tinkoff, que acostumbra a publicar sus bravuconadas en Twitter, pero que esta vez su idea no es tan loca como pudiera aparentar.
Así es que fue el equipo Tinkoff-Saxo el que ha pedido por escrito una reunión en París con los organizadores de Giro, Tour y Vuelta para avanzar sobre el desafío lanzado por su patrón a los cuatro líderes del pelotón internacional.
De momento se ha creado una gran expectación para que el ciclismo afronte otra de sus benditas locuras. Quedan muchas reuniones y mucho debate, ya que la idea es maravillosa para el consumidor de ciclismo ocasional, pero ojo, a los que seguimos el ciclismo durante toda la temporada, si este reto llegase a buena meta, nos van a quitar el gran aliciente de poder ver a estos ciclistas disputar carreras como: la París-Niza, el Tour de Romandia, la Tirreno-Adriatico, la Dauphine Liberee, la Volta a Cataluña, la París-Roubaix, la Vuelta al País Vasco, la Milán-San Remo, la Vuelta a Suiza, la Flecha Walogna. La Lieja-Bastogne-Lieja y otras muchas más que seguro me dejo sin mencionar. Estas carreras también viven de esos líderes que aunque en el caso de correrlas, siempre seria para la puesta a punto de las grandes y nunca para disputarlas.

Para el público de todo el mundo ver un choque de los cuatro titanes del ciclismo en las tres carreras más importantes del mundo en la misma temporada bien vale una misa.