domingo, 13 de abril de 2014

LOS MONUMENTOS DEL CICLISMO (2ª parte)

Jan Raas es el ciclista con más victorias
en la Amstel Gold Race.
El post de la semana pasada lo terminaba comentando la París-Roubaix, ese monumento del adoquinado que dará el testigo a las clásicas de las Ardenas, la prueba que ilumina el palmarés del vencedor en el "Infierno del norte" y que es una de las más importantes clásicas del calendario ciclista de la temporada. Hoy mismo acabo de ver al holandés Niki Terpstra aprovecharse del marcaje de los favoritos estando avispado para atacar en el momento oportuno a falta de 6 km para la meta, y ganar este Monumento, supo aprovecharse de las indecisiones de los favoritos, ya que ninguno quiso gastar fuerzas para neutralizarle y al final llegó en solitario sobre un grupo de diez corredores, que encabezaron John Degenkolb y Fabian Cancellara, que también subieron al podio, y en el que también estaban Sep Vanmarcke, Zdenek Stybar, Peter Sagan, Gerain Thomas, Sebastián Langeveld, Bradley Wiggins,Tom Boonen y Bert de Backer, que entraron por este orden.
Hoy para continuar analizando los Monumentos del ciclismo que faltan, empezare con la carrera de la Cerveza, la Amstel Gold Race. Esta carrera que se disputa en Holanda desde 1966 y que  patrocina la empresa cervecera que da nombre a la prueba, es la primera de las clásicas del denominado Tríptico de las Ardenas, junto con la Flecha Valona y la Lieja-Bastoña-Lieja. Su recorrido quebrado de unos 250 kilómetros consta de un gran número de cortas pero empinados muros, como son el Gulperberg, Kruisberg, Eyserbosweg, Keutenberg y Cauberg, encadenadas una detrás de otra. El ciclista que más veces logró imponerse en esta clásica es el holandés Jan Raas, con 5 victorias. Su primer campeón fue Jean Stablinski. Los españoles Alejandro Valverde en 2008 fue tercero, Joaquim Purito Rodríguez segundo en 2011 y Alejandro Valverde segundo el años pasado.
Con la Fecha Valona, llega el paraíso de los sprint en cuesta. Esta carrera fue una clásica de gran prestigio, como lo demuestra el palmarés de vencedores. Perdió mucha parte de su importancia a raíz de la implantación de la Copa del Mundo el año 1989, donde no fue incluida. Siendo obligada por la UCI a cambiar sus fechas y reducir su recorrido a los 200 kilómetros, cuando anteriormente rondaba los 240.
Al igual que la Amstel Gold Race y la Lieja-Bastoña-Lieja, el recorrido por las Ardenas belgas está salpicado de cortos muros de diferente dificultad, siendo el Muro de Huy el más famoso y duro de todos, con rampas de hasta el 26% de desnivel. Este muro se pasa 3 veces, y en la última de ellas se sitúa la línea de meta. En los últimos años se convirtió en la más previsible de todas las Grandes Clásicas, porque al estar situada en el calendario entre dos carreras tan largas e importantes como la Amstel y la Lieja, los ciclistas reservan sus fuerzas para estas otras pruebas, dejando la disputa por la victoria para el kilómetro final. Lo que hace que la disputen los ciclistas explosivos y esprinters en cuesta arriba.
Andy Schleck en la Cota de la Roche aux
Faucons durante la disputa de la
Lieja-Bastoña-Lieja.
La primera edición se disputó en 1936, cruzando la línea de meta en primer lugar Philémon De Meersman. Los ciclistas que más veces se impusieron en la meta de Huy fueron los italianos Moreno Argentin y Davide Rebellin, con 3 victorias cada uno.
El año pasado el vencedor final fue Dani Moreno que tomaba el relevo de Joaquim Purito Rodríguez vencedor en 1012. Ya en 2003 había subido a lo más alto del podio Igor Astarloa, con Aitor Osa en el segundo peldaño y en 2006 Alejandro Valverde, con Samuel Sánchez segundo. Otros españoles que estuvieron en la disputa por la victoria de esta Fecha Valona fueron otra vez Alejandro Valverde que no pudo revalidar su triunfo del año anterior quedándose esta vez segundo en 2007, mismo lugar que ocupo Purito Rodríguez en los años 2010 y 2011. En 2010 Alberto Contador fue tercero lo mismo que Samuel Sánchez en 2011.
La Lieja-Bastoña-Lieja es el cuarto Monumento y la más antigua de esta lista de clásicas del calendario tras la Milán-Turín. La primera edición se disputo en 1892, por eso se la conoce por La Doyenne (La Decana).
Esta carrera siempre tiene alrededor de 260 kilómetros, en un recorrido que como su propio nombre indica, sale de Lieja hacia el sur, hasta llegar a Bastoña y regresar nuevamente a Lieja. Pero en su recorrido de vuelta recorre los montes y bosques de las Ardenas belgas, atravesando varias colinas de diferente dificultad que constituyen la principal y tradicional característica de la dureza de esta prueba. Este año se suben las cimas de La Roche en Ardenne, Saint-Roch, Wanne, Stockeu, Haute-Levée, La Veqée, La Redoute, Sprimmont, Forges, Roche-aux-Faucons, Saint-Nicolas y el repecho de Ans donde se sitúa la meta. En ediciones anteriores también se subían Rosier, Maquisard, Mont-Theux y Sant-Tilman.
No podía ser otro que Eddy Merckx quien tuviera el record de victorias en esta Lieja-Bastoña-Lieja, con 5 ediciones ganadas. Pero la edición más mítica, épica y dantesca fue la del año 1980, donde un imperial Bernard Hinault destrozó la carrera desde muy lejos a meta y bajo una tormenta de nieve, llegando a meta congelado pero con 9 minutos de ventaja sobre el segundo clasificado.
Entre los españoles, ganó esta prueba Alejandro Valverde en 2006 y 2008. Quedaron segundos David Etxebarria en 2000, Iban Mayo en 2003 y Joaquim Purito Rodríguez en 2009 y 2013. Ocupando el tercer lugar del podio David Etxebarria en 2001 y Alejandro Valverde en 2013.
Con el Giro de Lombardía, llamada también la Clásica de las hojas muertas llega este 5º y último monumento de la temporada. Se disputa en otoño. A finales de la temporada ciclista, en el norte de Italia. Podríamos decir que se trata de una clásica de montaña que ronda los 250 kilómetros y en los que se ascienden varias subidas de diferente dureza que podrían catalogarse como puertos de 1ª, 2ª y 3ª categoría. La subida más famosa es el Colle de La Madonna del Ghisallo, en cuya cima hay una capilla donde se venera a la patrona de los ciclistas. Pero la subida más dura es el Muro de Sormano, con rampas brutales de hasta el 27%.  A pesar de esto, su mayor dificultad no radica superar estos puertos, sino que los ciclistas llegan cansados a disputarla después de una larga temporada.
El muro di Sormano
en el Giro de Lombardia
Su primera edición data del año 1905. Siendo en legendario Fausto Coppi, con 5 victorias (cuatro de ellas consecutivas) el que ostenta el record de la prueba.
El español Joaquim Purito Rodríguez, la gano en 2012 y 2013. Fueron segundos: Miguel Poblet en 1958, Samuel Sánchez en 2009 y 2012, Alejandro Valverde en 2013. Ocupando la tercera plaza quedaron: Miguel Poblet en 1959, Marino Lejarreta en 1988, Samuel Sánchez en 2007, Pablo Lastras en 2010 y Joaquim Purito Rodríguez en 2011.
La única Gran Clásica que falta en el impresionante palmarés de Eddy Merckx y que se disputa en el mes de octubre es la París-Tours. Su recorrido de unos 250 kilómetros es eminentemente llana, muy adecuada para rodadores y sprinters, siendo los últimos kilómetros muy nerviosos. Los dos puertos cortos en la parte final siempre dan lugar a escaramuzas de ciclistas potentes que intentan dejar el pelotón. Pero la mayoría de las veces el pelotón logra reorganizarse para neutralizar la escapada poco antes de la meta situada en la bella Avenida de Grammont, con el consiguiente sprint que casi siempre suele ser espectacular.
Su primera edición fue en 1896 que gano Eugene Prevost. Con tres triunfos cada uno, comparten el record de victorias los belgas Gustave Danneels y Guido Reybrouck, el francés Paul Maye y el alemán Erik Zabel.
Oscar Freire después de haber quedado 2º en 2001 y 3º en 2007, la ganó en 2010. El otro español que subió al tercer escalón del podio fue Luis Otaño en 1960.
Estos Monumentos del Ciclismo que cite en estos dos últimos capítulos de este blog, no son las únicas clásicas importantes. Por supuesto que hay más clásicas para disfrutar y otras muchas más pruebas de un día a lo largo de la temporada ciclista. Podría hablar también, ya que actualmente cuentan con gran prestigio de la Omloop Het Nieuwsblad, más conocida como la Het Volk, de la Strade Bianche, de la E3 Herelbeke, de la Clásica de San Sebastian, de la Milán-Turin, del Giro de Piamonte, de la Flecha Brabançona, de la Vattenfall Cyclassics, del Giro de Emilia o del Gran Premio de Plouay, de algunas de estas citadas aquí ya comente algo en otros post.
Lo importante es saber que existen, ya que conociéndolas aprendemos a amarlas.

xoves, 10 de abril de 2014

MARIO CIPRIANI

Mario Cipriani, naceu en Prato, Florencia (Italia), o 25 de maio de 1909. Faleceu durante un ataque aéreo na Segunda Guerra Mundial aos 35 anos en Ferrara (Italia), o 10 de xuño de 1944.
Ciclista italiano ao que se lle consideraba como o número dous da época detrás de Guerra, quedándose nunha gran promesa. Destacándose como un ciclista de longa distancia e escalador, que en 1928 gañou o Xiro do Casentino e a Coppa Zucchi. En 1931 impúxose no Xiro do Piemonte, nunha etapa da Volta Ciclista a Campania, no Tour das dúas provincias de Messina e no Tour das dúas provincias de Prato, ademais de proclamarse Campión italiano na categoría independente.
En 1932 gañou a Milán-Modena, un ano despois impúxose no Tour das dúas provincias de Prato, en 1933 gañou a etapa Grosseto-Roma do Xiro de Italia, o cal terminou no noveno lugar da xeral final. En 1934 gañou a Volta a dúas provincias de Prato, a Milán-Turín, o Xiro de Toscana (que repetiu un anos máis tarde) e o Tour dos Alpes Apuanos. O último éxito foi a Coppa Zucchi en 1937.
Profesional de 1930 a 1937.
TRIUNFOS: 1930, vencedor da Florencia-Roma e Coppa Zucchi.
1931, vencedor do Xiro de Piamonte.
1932, vencedor da Milán-Módena.
1933, vencedor do G. P. de UVI.
1934, vencedor da Rimini-Roma, Xiro de Toscana, Circuíto de Florencia e Milán-Turín.
1935, vencedor do Xiro de Toscana.
1937, vencedor da Copa de Zurich.
XIRO DE ITALIA: 1931 (18º), 1932 (18º), 1933, (9º, máis unha etapa), 1934, abandonou, 1935 (12º), 1936 Abandonou e 1937 (21º).
TOUR DE FRANCIA: Só participo na edición de 1935, tendo que abandoar na segunda etapa.
Nunca participou na Volta a España.
OUTROS RESULTADOS DIGNOS DE MENCIÓN: 1932, segundo na Milán-A Spezia.
1934, segundo no Campionato de Italia de Fondo en estrada, segundo no Xiro de Lombardía, ea 4ª etapa Nápoles-Benevento da Volta a Campania e segundo no Xiro de Toscana.
1935, terceiro na Milán-San Remo e terceiro nas Catro Provincias.
1936, segundo no Xiro de Toscana e terceiro na Milán-Turín.
EQUIPOS: 1930-1932 Ganna-Dunlop. 1933 Ganna. 1934-1937 Fréjus.

domingo, 6 de abril de 2014

LOS MONUMENTOS DEL CICLISMO ( 1ª Parte).

Eddy Merckx, ostente el record de victorias en la
Milán-San Remo con 7, y quizás fuese el único en romper
el mito de que es una carrera de resultado impredecible.
En 1989 con la implantación de la Copa del Mundo de Ciclismo comenzó la moda de los Monumentos con la sola intención de diferenciar las pruebas más antiguas de las del resto de carreras de un día. Hasta esas fechas apenas se hablaba de los Monumentos del Ciclismo.
Las más prestigiosas Grandes Clásicas y deseadas del calendario eran: la Milán-San Remo, Ronde Van Vlaanderen, Gent-Wevelgen, París-Roubaix, Flecha Wallone, Lieja-Bastogne-Lieja, Amstel Gold Race, París-Tours y Giro de Lombardia. Estas Grandes Clásicas puntuaban para el Súper Prestigio, una especie de campeonato del mundo oficioso por puntos que coronaba al ciclista más completo, al mejor de la temporada. No hay más que ver el listado de ganadores.
Con la llegada de la Copa del Mundo, varias de estas clásicas fueron sacrificadas y obligadas por la UCI a cambiar de fechas o a realizar recortes en sus recorridos, por lo que fueron perdiendo su importancia. A partir de entonces fue cuando se comenzó a hablar de los Monumentos del Ciclismo, que con el paso de los años a pesar de haber desaparecido la Copa del Mundo fueron aumentando aún más su bien merecido prestigio como carreras diferentes y con identidad propia, rodeándose de un aura casi mística en el imaginario de los aficionados al ciclismo.
Debo señalar que el Campeonato del Mundo de Fondo en Carretera a pesar de ser una carrera de un día, al disputarse por equipos nacionales, en países distintos cada año, no la considero como una clásica.
Ganar cualquiera de estas carreras es el sueño de muchos ciclistas, ya que supone entrar en el libro de oro de la historia del ciclismo.
Decía en mi anterior post que con la llegada de la primavera se abría el calendario de las carreras llamadas Clásicas, pues bien, la Classicissima Milán-San Remo es el primer Monumento de la temporada que se disputa año tras año, celebrándose este año la edición número 105, es la clásica más larga, superando los 290 kilómetros, siendo esta característica la mayor dificultad a la que se tienen que enfrentar el pelotón de participantes. Se trata de la segunda prueba más importante de Italia detrás del Giro, por lo que es muy disputada y deseada por los ciclistas trasalpinos. Cuenta con las subidas al Passo del Turchino, Mele, Cervo, Berta, Cipressa y el Poggio, este año no se subió Le Manie ni la Pompeiana. En la actualidad todas estas cotas no tienen la suficiente dureza como para romper el pelotón, por lo que en los últimos años es común que se disputen la victoria entre un selecto lote de corredores veloces y potentes  que deben olvidar el dolor de piernas tras siete horas de pedaleo en busca de la gloria entre Milán y el final en San Remo.
Muur-Kapelmuur, penúltima dificultad del Tour de Flandes
Este año volvió a terminar con un sprint de un grupo entre una treintena de ciclistas, con las piernas agarrotadas por el frío, la lluvia y agotados por los casi 300 kilómetros. El noruego  Alexander Kristoff del Katusha fue el más rápido por delante de  Fabian Cancellara (Trek) y tercero Ben Swift (Sky).
En 1907 se disputó la primera edición que ganó Lucien Petit-Breton. Eddy Merckx posee el record de ediciones ganadas, con 7 victorias de las 11 en que participo, desde 1966 hasta 1976.
Oscar Freire, después de haber sido tercero en la edición del año 2000,  la ganó en 2004,2007.
La Gante-Wevelgem es otra de las carreras más importantes del norte de Bélgica, cuyos principales obstáculos son los muros del pavimento y duro Kemmelberg, Monteberg, Baneberg y el también adoquinado Kasselberg, fuera de estas dificultades el resto es un recorrido plano pero abierto y expuesto a fuertes vientos laterales, facilitando los habituales y famosos abanicos que fraccionan el pelotón en varios grupos. A pesar de estas dificultades no siempre se consigue romper totalmente la disciplina del pelotón y seleccionar del todo el gran grupo. Por esto se considera una clásica apta para velocistas selectos.
Este año el sprinter alemán del Giant-Shimano John Degenkolb gracias a un tremendo sprint superó a un sorprendente Arnaud Demaré y a un autoritario Peter Sagan, poniéndole por primera vez su sello al pavé de la clásica flamenca.
La primera edición se disputó en 1934 siendo el ganador Gustave Van Bell. Comparten el record de tres victorias los belgas Robert Van Eenaeme, Rik Van Looy, Eddy Merckx y Tom Boonen con el italiano Mario Cipollini.
La única victoria española ha sido la de Óscar Freire en la edición de 2008. Las otras presencias españolas en el podio son el segundo puesto de Juan Antonio Flecha en el edición de 2005 y el tercer puesto de Óscar Freire en 2007.
El Tour de Flandes es el segundo Monumento de la temporada  y una de las carreras más espectaculares del año en la zona norte de Bélgica. Considerada como la gran fiesta del ciclismo de la región de Flandes, único lugar del mundo donde el ciclismo es religión, el deporte rey por encima incluso del futbol. Sus campeones son tratados como héroes. Cuenta con tramos de pavé intercalados entre cortos y durísimos muros con rampas de hasta el 15%. Muchas de estas cotas son adoquinadas, lo que aumenta la dificultad a la hora de subirlas. Siempre es una carrera que supera los 250 kilómetros, apta para ciclistas potentes que les permitan superar a base de explosividad las tradicionales cotas que salpican el recorrido. Conocidas y difíciles son: Taaienberg, Eikenberg, Molenberg, Kruisberg, el temido Koppenberg, Oude Kwaremont y Paterberg. Teniendo que lamentar en estas últimas ediciones la supresión del mítico Kapelmuur y el Muro de La Capilla.
Tramo adoquinado cerca de Lille, que
ofrece una visión sobre la dureza de la
París-Roubaix.
La primera edición tuvo lugar en 1913 siendo el ganador Paul Deman. El record de victorias lo comparten los belgas Achille Buyse, Eric Leman, Johan Museew y Ton Boonen con el italiano, apodado “El León de Flandes” Fiorenzo Magni, con tres ediciones cada uno. A los que hoy mismo se les unió el suizo Fabian Cancellara que gracia a su potencia, más que a su velocidad vencía por tercera vez igualando el record de los ciclistas anteriormente mencionados.
De los españoles, solo Juan Antonio Flecha, subió al tercer peldaño del podio en 2008.
La Parí-Roubaix, denominada como el Infierno del Norte por su extrema dureza la hace única. Es el último reducto de un ciclismo salvaje y en vías de extinción. La lucha por la supervivencia adaptada a nuestro deporte favorito. Solo apto para ciclistas duros física y psicológicamente, que aguantan el continuo castigo al que es sometido su organismo en los largos y continuos tramos de pavé. Como ya comente anteriormente hay otras carreras que pasan también por tramos adoquinados. Pero ninguno está en tan precario estado como este pavé del Infierno del Norte. Este detalle, unido a que son siempre alrededor de 50 kilómetros los transitados por esta superficie en los casi 260 kilómetros totales de que suele constar; y que al ser en llano las velocidades que se alcanzan son mayores, con lo que el traqueteo de la bici y el castigo de riñones y todo el cuerpo es mucho mayor, haciendo que esta sea la carrera ciclista de un día más dura, exigente y espectacular de toda la temporada ciclista.
En los 150 últimos kilómetros se encuentran los 30 tramos de pavé que tienen una longitud variable, superando los más largos los 3 kilómetros. Según la dificultad, la distancia y el estado en que se encuentren los adoquines en los diferentes tramos, la organización los califica por Estrellas en vez de Categorías. Los de 1 Estrella son los más sencillos y los de 5 los más duros y complicados. Los tramos 5 Estrellas  exigentes y conocidos son: el terrorífico Bosque de Arenberg, el Mons en Pévéle y el Carrefour de l´Arbre. A mayores de todas esas dificultades hay que añadir la estrechez de los tramos pavimentados y adoquinados, los barrizales cuando llueve o el polvo cuando el clima es seco y el público enfervorizado, que todos los años causan numerosas caídas y tapones en la calzada que los ciclistas tienen que sortear como buenamente pueden.
Josef Fischer, ganador de la
primera edición de la
Parí-Roubaix.
Otra de las características de esta París-Roubaix es que siempre, a excepción de las ediciones de los años 80, finaliza en el velódromo de Roubaix, al que los ciclistas tienen que dar vuelta y media para superar la línea de meta. El trofeo al vencedor es muy diferente a las habituales copas: aquí se le entrega al vencedor un pesado adoquín, que es levantado con orgullo por el campeón.
Este Monumento es una de las carreras más antiguas que aún sobreviven en el calendario internacional. Se disputó por primera vez en 1896 con el nombre de La Pascale, por disputarse siempre el domingo de Pascua. Su primer campeón fue Josef Fischer. El conocido “Gitano” o “Monsieur París-Roubaix”, Roger De Vlaeminck, comparte el record de victorias con su compatriota Tom Boone, con 4 ediciones ganadas cada uno.
En toda su historia, solo dos españoles subieron al podio, Miguel Poblet segundo en 1958 y tercero en 1960. Cuarenta y cinco años después seria Juan Antonio Flecha el que ocuparía ese tercer peldaño del podio en la edición de 2005 y 2010. En 2007 había sido segundo.

xoves, 3 de abril de 2014

CINO CINELLI

Cino Cinelli, naceu en Montespértoli, Florencia (Italia), o 9 de febreiro de 1916. Faleceu aos 85 anos en Montespétoli, Florencia (Italia) o 20 de abril de 2001.
Ciclista italiano rodador e sprinter de primeira liña que fundou e presidiu a Asociación de corredores profesionais italianos.
Era o sétimo dos dez fillos dun pequeno propietario de medios modestos dunha granxa en Florencia.
A introdución de Cino á bicicleta chegou a unha idade temprana, cando el e os seus dous irmáns maiores, Giotto e Arrigo tiñan que percorrer varias millas para ir á escola de Florencia. A natureza competitiva dos mozos transformou o que debería ser unha viaxe de rutina nunha verdadeira carreira que ás veces terminaba en pelexas e puñetazos. Os dous irmáns maiores, contra os desexos do seu pai, comezaron a participar en carreiras de afeccionados locais. Giotto foi especialmente bo, sendo unha inspiración para mozos como Cino, que sempre recordaba con orgullo o día que se puxo de pé nun outeiro da Toscana gloriosa para presenciar a primeira vitoria do seu irmán.
Logo de ver ao seu irmán no máis alto do podio, Cino naturalmente tamén quería ser ciclista, pero primeiro tivo que lidiar coa vehemente oposición do seu pai. En segundo lugar, a situación económica cada vez máis grave da familia forzou a Cino a abandonar a escola aos 14 anos e buscar un emprego. O seu primeiro xefe, un médico que o empregou como axudante de oficina tampouco era partidario de que fose ciclista xa que o vía como un mozo máis ben fráxil e que o seu físico non correspondía para ser ciclista. Fortuna foi, que un día, mentres montaba por un camiño rural, chocou cun coche, bicicleta e ciclista saíron mal parados, pero Cino, botou ás presas, temendo a ira do condutor. O cabaleiro, con todo, arránxollas para pescudar quen era o raparigo e entregarlle a maltreita bicicleta e uns billetes para que a arranxase, recomendándolle que fose máis coidadoso no futuro. A pesar que Cino foi capaz de reparar o seu cacharro, dedicou o diñeiro pra adquirir a bicicleta de carreiras que sempre desexara, pero que de non ser por ese accidente nunca podería permitirse.
O futuro ciclista Cinelli, pronto abandonou o emprego do médico para asumir un novo traballo cun editor. Estaba decidido a educarse a si mesmo, aínda que non puidese asistir á escola. O seu novo xefe animoulle non só aos hábitos de lectura ávidos do novo, senón tamén ás súas aspiracións de carreira, permitíndolle ao aprendiz o tempo necesario para adestrar. Unha das súas primeiras carreiras de afeccionados, en 1931, superou por pouco a un mozo local polo segundo lugar,  o devandito ciclista era Gino Bartali. Por certo, o gañador fora un primo de Bartali, que aínda que superara o límite de idade, os xuíces de carreiras sen escrúpulos daquel entón facían a vista gorda ante estas irregularidades.

Cino Cinelli, en 1938 después de la victoria
en el Giro de Lombardia
Nos próximos anos, continúo brillando no circuíto afeccionado local. Pero en 1937, á idade de 21 anos a nova dirección que gestionaba a editorial emitiron un ultimátum: renunciar ás carreiras ou ao traballo.
A decisión era complicada para o mozo Cinelli que quería converterse en ciclista profesional, pero renunciar a un traballo estable nunha economía débil, facíanlle dubidar. Os patrocinadores, naqueles tempos, eran prácticamente inexistentes, tampouco estaba seguro de poderse gañar a vida como ciclista xa que as súas ganancias terían que provir exclusivamente das ganancias dos premios. Apoiado polo seu irmán Giotto, Cinelli apostou polo ciclismo que favorablemente respondeulle xa que o mesmo día que renunciou ao seu traballo recolleu o seu primeiro premio.
No Xiro de Lombardía de 1938, unha vez máis, enfrontábase ao seu principal rival local, Gino Bartali, quen agora tamén era profesional, e unha estrela en ascenso. A carreira desenvolveuse nun duelo épico entre os dous, e, unha vez máis, Cinelli prevaleceu.
Durante os seguintes seis anos, competiu profesionalmente cos equipos Bianchi e Frejus, cosechando vitorias en Clásicas como o Xiro de Lombardía, Xiro dei Piemonte, e o Xiro dei Campania. Pero a súa mellor carreira, foi o seu triunfo na agotadora Milán-San Remo de 1943.
Italia inmersa na Segunda Guerra Mundial, cun goberno fascista que se comprometeu a soster o ciclismo de competición como unha distracción popular. A Cinelli, aínda que era soldado, permitíuselle adestrar e competir como membro do equipo de carreiras do Estado. Gañando unha competición en 1944, pero el xa sabía que os seus días como ciclista estaba finiquitada. A diferenza de Gino Bartali e Fausto Coppi, nunca volveu ás carreiras unha vez que a guerra termino.
Profesional de 1936 a 1944, durante os cales gañou o Tour dos Apeninos no ano 1937, o Xiro de Lombardia en 1938 e a Milán-San Remo de 1943.
Logo de retirarse do ciclismo profesional, tras 15 anos de pedaleo nas pernas e o gusto polas cousas mecánicas decide desenvolver a intuición brillante albiscada no transcurso de moitos quilómetros en todo tipo de estradas funda a Cinelli empresa de bicicletas.
Cini Cinelli en 1948 logo de interesarse pola tecnoloxía da bicicleta ante tantos fallos mecánicos nas carreiras e ante a falta de interese dos propios fabricantes fundou a súa propia empresa aportando as súas propias ideas e experiencia para a fabricación de bicicletas. O seu irmán Giotto facia os cadros e manillares de aceiro en Florencia, Cinelli trasladou o negocio a Milán, centro da industria do ciclismo italiano. Logo de depender de mayoristas para outras empresas, as vendas de cadros e manillares pasaron a ser o 80 por cento da produción en vendas propias de Cinelli.

1940 Tre Valle Varesine: Primeiro Cino Cinelli, segundo
Mario Ricci e terceiro Fausto Coppi.
En 1963, máis tarde que outros fabricantes, xa que Cineli estaba preocupado pola forza, pasou á producción os cadros de aleación pero aplicando os seus propios coñecementos. En 1950 co aceiro vencía 5.000 cadros, aumento a 7.500 as vendas na década de 1960, para xa en 1978 pasar aos 150.000.
En 1974, deseñou unha bicicleta aerodinámica na que Ole Ritter rompeu o seu propio récord da hora.
Algúns recordaranse da súa carreira como ciclista, pero moitos outros, incluídos os propios ciclistas profesionais recordánse por ser o primeiro que lle deu ao ciclismo moderno os manillares de aluminio, o sillín cun núcleo de plástico, as primeiras correas dos pedales e os primeiros pedales de liberación rápida.
O seu vasto inventario incluía, ferramentas, cascos e roupa para o ciclismo co único requisito de que tiña que ser el, o que validase o produto.
O pensamento de Cino Cinelli era diferente, imaginativo, cunha mirada que vía máis aló do presente, transformando os inventos en deseños Cinelli, atopando o camiño ao redor do mundo cambiando a visión da bicicleta. Empezando a xente a falar dun enfoque de deseño total, desfacendose por medio do laser das articulacions e introducindo a soldadura TIG para cadros Cale-Bike. Sendo a única bicicleta italiana en gañar o Compasso d´Ouro en 1991 premio de deseño, así como máis de 28 medallas de ouro en Xogos Olímpicos e Campionatos do Mundo.
Os manillares Cinelli foron elixidos por campións como: Greg Lemond, Laurent Fignon, Bernard Hinault, Claudio Chiappucci, por non falar de Lance Armstrong, Mario Cipollini, Danilo Di Luca, Oscar Freire e Gilberto Simoni.
TRIUNFOS: 1937, vencedor do Xiro Apenino.
1938, vencedor do Xiro de Lombardia e da Copa Bernocchi.
1939, vencedor do Xiro de Campania.
1940, vencedor do Xiro de Piamonte e dos Tres Vales Varesinos.
1942, vencedor do Xiro de Emilia. 1943, vencedor da Milán-San Remo.
XIRO DE ITALIA: 1938, (12º, máis dúas etapas). 1939, (9º, máis unha etapa.
Nunca participou no Tour de Francia nin na Volta a España.
OUTROS RESULTADOS DIGNOS DE MENCIÓN: 1940, segundo na Coppa Bernocchi e terceiro no Xiro de Lombardia. 1941, segundo no Xiro de Lombardia, segundo no Tour de Veneto e terceiro no Tour du Latium. 1942, terceiro no Xiro dell´Emilia.
EQUIPOS: 1937-1939, Frejus. 1940-1943, Bianchi. 1944, Benotto.

domingo, 30 de marzo de 2014

LAS CLASICAS DE PRIMAVERA

La Milán-San Remo
Con la llegada de la primavera se abre el calendario de las carreras llamadas Clásicas y que son pruebas de un día que forman parte del calendario World Tour. Algunas de ellas son carreras con unos encantos especiales y de gran importancia en la historia del ciclismo mundial, donde aún se guarda y se conserva la grandeza del ciclismo.
Estas carreras son el último reducto del verdadero ciclismo de antaño, en donde la planificación y la previsión son imposibles. En estas Grandes Clásicas podemos ver el ciclismo a la antigua usanza, con carreteras angostas, reviradas y difíciles de controlar, donde aún existen márgenes para salirse del guión preestablecido de antemano y provocar situaciones de carrera diferentes e inesperadas.
En estas Grandes Clásicas también podemos ver ataques y contraataques continuos, batallas tácticas donde el ciclista tiene que echar mano de su inteligencia, su astucia, su sangre fría, o su sangre caliente, su valentía, contar con mucha suerte y sobre todo tener fondo físico y mucha potencia. Son en definitiva carreras que aún mantienen intacta la esencia del verdadero ciclismo.
La mayoría de estas Grandes Clásicas tienen además como característica la inclusión en sus recorridos de unos puntos clave que se pasan año tras año y que casi siempre suelen definir al vencedor final, ayudando a seleccionar la prueba y donde se desarrollan las batallas tácticas o los desafíos cuerpo a cuerpo entre los llamados a disputar las victorias. Esos lugares ya son legendarios en el imaginario de los apasionados de estas pruebas y que aquí en España tanto tardamos en descubrir.
Tramo adoquinado del Kemmelberg de la Gante-Wevelgem
Esos puntos estratégicos donde a medida que las carreras se van acercando la excitación y ansiedad de los aficionados se nos dispara casi al nivel de la adrenalina de los ciclistas. Estos sitios casi sagrados en la religión del ciclismo como son las subidas a la Cipresa y el Poggio en la Milán-San Remo, los muros adoquinados del Paterberg en la E3 Harelbeke, el Kemmelberg en la Gante-Wevelgem o el Oude Kwaremont y Koppenberg en el Tour de Flandes.
En la historia de estas Grandes Clásicas también están los tramos de pavé de la Trouée de Arenberg y el Carrefour de l´Arbre en la París-Roubaix, la subida del Cauberg en la Amstel Gold Race, la pared del Mur de Huy en la Flecha Valona, la Cote de La Redoute y la Roche-aux-Faucons en la Lieja-Bastoña-Lieja, la Madonna del Ghisallo y el Muro di Sormano en La Lombardía y la Avenue de Grammont en la París-Tours.
Todos estos lugares sagrados del ciclismo con sus puntos estratégicos, son tan importantes en la historia del ciclismo como lo son los puertos de la Marmolada o Stelvio en el Giro de Italia,  del Tourmalet y Galibier en el Tour de Francia o Lagos de Covadonga en la Vuelta a España.
A diferencia de estas Grandes Vueltas que acabo de mencionar como ejemplo ilustrativo, en estas Grandes Clasicas no se reparten ni premios de montaña, ni por equipos, ni de la regularidad, ni de los jóvenes… Es por eso que son tan disputadas, pues solo vale buscar la victoria final.
En algunas de estas Grandes Clásicas el reglamento impide que los ciclistas usen los pinganillos, lo que ayuda a que las carreras sean aún más descontroladas e imprevisibles, por eso es que nunca se puede estar seguro de cuál puede ser la escapada buena o el ataque definitivo.
Côte de la Redonte, una de las subidas clásicas en la
Lieja-Bastoña-Lieja, a su paso por Aywaille
El pasado domingo comenzó el mes de las Clásicas de Primavera. En Italia se disputo la 105 edición de la  Milán-San Remo que abre el calendario World Tour. Alexander Kristoff fue el primero en cruzar la línea de meta después de recorrer los 294 kilómetros de esta Classicissima demostrando su fondo y potencia.
El viernes vimos ganar al sprint a Peter Sagan en el G. P. E3 Harelbeke  y donde Alejandro Valverde entró a más de tres minutos en un segundo grupo después de haber marchado en cabeza hasta que se rompió la carrera en el tramo de pavé de Oude Kwaremont.
Hoy mismo en la Gante-Wevelgem, el alemán del Giant  John Degenkolb, vencia al sprint a los velocistas que aún quedaban delante, en una llegada donde también se vieron a varios ciclistas por los suelos. Degenkolb impuso su punta de velocidad al francés Arnaud Demare y a Peter Sagan en un sprint donde llegaron los que lograron sobrevivir a los múltiples accidentes.
Dentro de una semana se disputara el Tour de Flandes y a la semana siguiente la París-Roubaix, así hasta la Lieja-Bastoña-Lieja el 27 de abril se irán disputando el resto de las Grandes Clásicas.
Preparémonos una temporada más para disfrutar de la pasión del ciclismo en toda su intensidad.
Ya que estas pruebas son la máxima expresión de la pasión por el deporte de competición más bello del mundo.

xoves, 27 de marzo de 2014

JOSÉ ENRIQUE CIMA

José Enrique Cima Prado, naceu en Lugones, Asturias (España) o 16 de xuño de 1952.
Ciclista español de carreira fugaz. Non puido terminala coa brillantez que apuntaban os seus bos xeitos.
Empezou no ciclismo con 8 anos pasando por todas as categorías de infantís da Peña Cima, xuvenís do Ensidesa-C. Tenderina, afeccionados do Turinter de Cantabria, con bos e importantes triunfos, como Subida a Montjuich, Campión de España contra-reloxo xuvenil por equipos, segundo da Challenge Lehendakari e gañador da Volta Internacional ao Ampurdán. Ao final da tempada 1970 participou con profesionais na Volta á Rioxa, acabando cuarto na xeral e premio revelación da carreira.
Profesional de 1976 a 1982, cuxos maiores éxitos deportivos logrounos na Volta a España onde obtivo dúas vitorias na edición de 1978.
Trala súa retirada pasou a exercer como director deportivo do equipo ciclista CLAS-Cajastur con José Manuel Fonte "O Tarangu" e, desde 1984 traballa como xornalista no diario asturiano A Nova España seguindo a información de 20 Tour de Francia, incluídos o triunfo de Perico Delgado e os cinco de Miguel Induráin, ademais de 20 Volta a España e Mundiais durante 20 anos
En 1999 publicou o libro O Angliru, dedicado a un dos portos míticos de España.

TRIUNFOS: 1976, vencedor do G. P. Nosa Señora de Ouro, G. P. de Amorabieta, e o G. P. de Primavera.
1977, vencedor do G. P. de Vizcaya, a etapa prólogo do Tour de Romandia, que lle serviu para vestir o maillot de líder, dúas etapas da Volta a Cataluña, unha etapa da Volta ao País Vasco e unha etapa da Volta a Levante.
1978, vencedor da Setmana Catalá, máis unha etapa, unha etapa da Volta a Cataluña, unha etapa da Volta ao País Vasco e a etapa reina no Naranco da Volta a Asturias que terminou terceiro da xeral final.
1981, vencedor do G. P. de Caboalles.
Nunca participou no Xiro de Italia.
TOUR DE FRANCIA: 1977 (32º) e 1978 retírase antes de finalizar.
VOLTA A ESPAÑA: 1976 (19º), 1978 (17º, máis dúas etapas ante Bernard Hinault con finais no Alto do Parque de Atraciones de Bilbao e Cangas de Onis, acabando segundo do Gran Premio da Montaña), 1979 retírase e 1980 (22º).
OUTROS RESULTADOS DIGNOS DE MENCIÓN: 1976, cuarto, máis dúas etapas da Volta a Cataluña e cuarto, máis unha etapa da Volta ao País Vasco. 1978, terceiro na Volta a Asturias.
EQUIPOS: 1976, Novostil. 1977-1978, KAS-Campagnolo. 1979, Transmallorca-Flavia. 1980, Henniger-Aquila Rossa. 1981-1982, TEKA.

domingo, 23 de marzo de 2014

ALBERTO CONTADOR, CABEZA Y MOTIVACIÓN

Hace ya dos semanas que traigo a estas líneas el buen comienzo de temporada de líderes como Chris Froome y Alejandro Valverde, hoy también toca hablar del regreso de otro viejo rockero.
Alberto Contador ha vuelto fuerte, además lo ha hecho a lo grande, en una gran carrera y con los grandes rivales del pelotón actual. Dio toda una exhibición en la Tirreno-Adriático ante gallos como Nairo Quintana, Richie Porte, Bradley Wiggins, Domenico Pozzovivo, Kwiatkowski y algunos de esos jóvenes que estaban pidiendo paso.
Por lo que vimos el pasado fin de semana en la Tirreno-Adriático, Alberto Contador volvió para quedarse. El de Pinto no conquistaba una ronda por etapas desde la Vuelta a España de 1012, más de año y medio después parece que presenta sus credenciales para recuperar el maillot amarillo del Tour de Francia, su gran reto de esta temporada.
El viejo Pistolero de Pinto que se había plantado en 2013, como ganador de la Vuelta a España tras un regreso en el que había perdido un poco la referencia con su sanción. Yo creo que ganó la Vuelta 2012 por un golpe de genialidad, por ese amor propio y el espíritu que le llevó en Fuente De a ganar esa Vuelta,  pero no por su estado de forma, Alejandro Valverde y “Purito” Rodríguez eran más fuertes y estaban en mejor forma que él. Así fue que en 2013 se dio de bruces con la realidad, tanto Chris Froome, Nairo Quintana, Vincenzo Nibali, habían llegado para quedarse en la elite de las grandes vueltas, vueltas que años anteriores eran territorio de Contador.
Y esto, junto a la exhibición de Froome en el Tour de Francia, le hizo mucho daño, en un orgullo de campeón destronado. A todas estas miserias hay que sumar las declaraciones públicas  de su patrón, Oleg Tinkov asegurando que se había acomodado, no siendo el único que le ha cuestionado.
No voy ser yo quien le niegue que no tenga una calidad enorme, por supuesto que sí la tiene, la diferencia está en la motivación y en la cabeza.
Después de una temporada 2013 impropia, que cerró con una sola victoria en San Luis (Argentina) ya avisó que volvería, que volvería aunque más viejo a lanzar sus disparos imaginarios a no se sabe que blanco al cruzar las metas de las carreras en las que participase, que volvería el Contador de los demarrajes imposibles, el dominador de las carreteras cuando se ponen para arriba.
No tardo mucho en cumplir su promesa, en la primera carrera de alto nivel que corrió, dos etapas y general. Pero lo mejor que nos queda, es esa sensación de poderío que ya se echaba de menos en el Pistolero de Pinto.
El Tridente del Dios Neptuno tendrá un sitio especial en el salón de su casa, pero para los aficionados nos quedara el recuerdo de su ataque en Passo Lanciano, imposible de seguir para cualquiera de sus rivales, esos 32 kms. rodando solo, contra todos, y su ascensión al explosivo Guardiagrele, para doblegar al grupo de escapados y llegar solo, netamente destacado. Una victoria de las que quedan en la memoria, una exhibición que nos hace desear verle en el próximo Tour de Francia.
De momento a partir de mañana y hasta el próximo domingo 30, vamos a tener un interesante anticipo en la Volta a Catalunya, una carrera que tiene dos metas de montaña pirenaicas. Allí se las verá con Carlos Betancour, Chris Froome, Chris Horner, Dan Martin (último ganador), Nairo Quintana, Purito Rodríguez, Richie Porte o Rigoberto Urán entre otros.
A sus 31 años, mantiene el orgullo y parece que ha recuperado el golpe de pedal, pero tampoco podemos olvidar que las piernas no siempre responden a los impulsos, de momento en esta Tirreno-Adriatico, dio una exhibición que seguro más de uno ya lo reincorpora a las quinielas de apuestas a ganador del Tour.
Los tres gallos del actual pelotón analizados en este Blog a día de hoy están muy parejos. Solo me queda decirle lo mismo que le dije a Alejandro Valverde, “a ver si consigue hacer esto en el mes de julio, espero y deseo que sí, porque de ser así lo que nos vamos a divertir en este Tour 2014”.
De momento, y por lo que llevo visto me voy a tomar la libertad de  recordar que queda más de un meses, tiempo suficiente para que Eusebio Unzue cambie de idea sobre Nairo Quintana.
El ciclismo y los aficionados a este vello deporte te lo vamos a agradecer.