luns, 8 de setembro de 2014

SEGUNDA SEMANA DE LA VUELTA CICLISTA A ESPAÑA 2014

Nairo Quintana, tras la caida
sufrida en la undécima etapa.
Después de una primera semana de carrera que fue dura e intensa, más por la tensión y el clima que por el recorrido en sí y tras la jornada de descanso el martes se disputo la crono de 36 kilómetros con Nairo Quintana que llegaba de líder pero que de momento no era el ciclista que mejores sensaciones había dejado en esa primera semana cuando el resto de favoritos ya habían tenido sus momentos, siendo Alejandro Valverde y Alberto Contador los que más se dejaron ver. El uno se exhibió en la Zubia, con victoria y liderato y el otro que atacó en la llegada de Valdelinares, mostraba buenas piernas y sensaciones. Purito lo mismo que Nairo no se había enseñado como los anteriores pero tampoco habían tenido grandes momentos de debilidad mientras que Chris Froome parecía ser el que peores sensaciones estaba teniendo de entre los gallos. A pesar de ganar algún segundo en la meta de Alcaudete, sufrió, junto con Valverde, en la llegada de Valdelinares, perdiendo una veintena de segundos con el resto de favoritos. Después de lo visto, la crono se planteaba apasionante, y aquellos que mejor se adaptasen a esta dura contrarreloj tendrían las de ganar partiendo con ventaja de cara a la montaña cantábrica.
Lo hecho por Contador en esta crono no tiene nombre, disputo una contrarreloj de esas que llaman la atención por sí sola, que si  sumamos las circunstancias que rodearon su participación en esta Vuelta, seria para enmarcar. Quedo cuarto por detrás de dos monstruos que saben de lo que es luchar contra el crono: Tony Martin y Fabian Cancellara y de un no menos sorprendente Rigoberto Uran que hizo la crono de su vida. Tiene que ser muy duro para los gallos del pelotón, que el Pistolero de Pinto que decía no estar al 100% venga a la Vuelta y se los meriende a todos con la facilidad que lo hizo y que de momento lo continua haciendo.
El gran damnificado en esta etapa fue Nairo, una caída en el descenso del Moncayo le dejo sin muchas de sus opciones. Una caída que el ciclista en la línea de meta achacaba a que los frenos le habían fallado. ¡Nairo, que lo hemos visto todos, te has despistado, has entrado pasado y claro, rectificar una trazada con la bici de contrarreloj con lenticular cuesta, como has podido comprobar!. Otro al que la crono le ha dejado bastante tocado fue a Chris Froome.
Gano Tony Martin y Contador se vistió de rojo como líder de la carrera.
El miércoles Navarra acogía en su territorio una etapa de la Vuelta que era de montaña y que salió de Pamplona para terminar en la inédita ascensión al Santuario de San Miguel de Aralar y donde Contador haría su primera defensa del liderato.
En el angosto callejón de acceso al Santuario, el imprevisible Chris Froome se quedó descolgado del grupo de los gallos. En pleno sufrimiento, su gregario, Dario Cataldo, estiro el grupo cabecero poco después de neutralizar a su compañero Kiryenka. Todo un despropósito del equipo Sky por la ausencia de sintonía que desconcertó a sus adversarios que se miraban perplejos, intuyendo el planteamiento de una estrategia sorprendente. Un temor infundado, porque en el equipo británico parece que cada uno hace la guerra por su cuenta.
A esas alturas de la etapa Nairo Quintana ya había dicho adiós a la Vuelta tras haberse visto envuelto en una nueva caída. Las exploraciones realizadas en la Clínica San Miguel de Pamplona  confirmaron una fractura de la escápula derecha con desplazamiento.
Fabio Aru, celebra su victoria en
San Miguel de Aralas.
El joven escalador italiano Fabio Aru que había sido la gran revelación de la pasada edición del Giro de Italia, que se había anotado la etapa con final en Plan di Montecampione, que fue segundo en la cronoescalada del Monte Grappa y que acabó tercero en el podio final, se imponía en el Santuario  de San Miguel de Aralar. Froome sufrió, hizo la goma, pero a su estilo particular y que tanto practica en esta Vuelta logró conectar con el grupo de Contador agarrándose a la estela de los buenos y logrando salvar el día. Una etapa, que excepto por la retirada de Nairo Quintana, no provocó alteraciones en la general.
El jueves en el circuito de Logroño John Degenkolb logra su tercer triunfo de etapa de la presente Vuelta, situándose como uno de los grandes protagonistas de la competición y reforzando además su condición como líder de la clasificación de la regularidad.
El viernes en el Parque de Cabárcenos, con su aspecto lunar y sus animales en semilibertad ajenos al paso de los ciclistas que dentro de ese espacio fantástico y lleno de cosas por descubrir, vimos como Dani Navarro encontraba el cielo en la recta del hábitat natural de esas jirafas que se asustaban ante el volar bajo de los helicópteros, y donde las avestruces, como todos los días andaban preocupadas a la caza de esos turistas incautos, o si miramos para el otro lado del Parque donde pacen los osos pardos, proclives a aparearse a la vista del personal visitante. Hoy los ciclistas entraban sin pagar, aunque tampoco tuvieron tiempo de disfrutar de todo lo que nos ofrece este maravilloso Parque de Cabárcenos. Precisamente después de las taquillas, en la primera curva, hay una subida muy fuerte de 700 metros, y donde los coches suben en primera, aunque hay valientes que se atreven con la segunda, Dani ni primera ni segunda, solo a golpe de riñón fue donde cogió ventaja con un ataque monumental, que aunque ese Chris Froome, que no se sabe si entra o si sale; si sube o si baja, y eso que no es gallego, pego el estirón para tratar de ganar tiempo, pero Dani tiene hueco y cruza primero la meta de Cabarcenos. Mientras los elefantes, las jirafas, los leones y los osos seguían asustados con el estruendo de los helicópteros pero ajenos a la fantástica lucha de los verdaderos protagonistas por un día en Cabarcenos.
El sábado se iniciaba el tríptico de finales en alto en la cordillera Cantábrica con una etapa de 200,8 kilómetros entre Santander y La Camperona, un puerto de 8,3 km al 7,5%. Algunos pensaban que Froome ya estaba derrotado, pero no hay que olvidar que es un autómata, un ciclista inhumano que tiene un objetivo y lo cumple, salvo error u omisión. Ya de por sí, tiene un aspecto extraño sobre la bicicleta, una forma de pedalear única y un aspecto tan desgarbado cuando está en carrera. Pero que en la realidad hay que reconocer que es una verdadera máquina, que funciona enchufada a un ordenador, que le transmite las instrucciones vía satélite. Froome se mide con parámetros diferentes al resto del pelotón. Para él no es cuestión de sensaciones, sino de vatios; él no observa a los rivales ni a la carretera, solo atiende al pulsómetro, que es su verdadero amigo, el que le dice lo que debe hacer, lo que puede o no puede intentar en cada momento. En la subida a la Camperona su forma de trabajar llegó a la sublimación. Vimos cuando atacó Valverde a pie de puerto, y le siguieron los favoritos a ganar esta Vuelta, incluido Fabio Aru. 
Chris Froome, en el momento en que cruza la meta en
La Campera.
Él se quedo, o parecía que se quedaba, porque ya no se sabe. Parece inhumano, los sentimientos no le afectan, los ataques a los que no responde no le comen la moral, es una verdadera máquina que actúa al ritmo que le dice el pulsometro que lleva en la parte alta del manillar. Mirando hacia el suelo, como siempre, como si estuviese derrotado o las fuerzas no le acompañaran. Ni le importo haber perdido la rueda de los demás, con sus brazos arqueados sobre el manillar y su gesto impenetrable, él siguió a su ritmo que no es otro que el que le marca el pulsómetro y que es el que le dice cuándo, cómo y, posiblemente, por qué.
Seguramente sus rivales pensarían que estaba derrotado. Ya nadie se acordaba que en Aralar se quedo atrás pero acabó con los mejores. Él solo espera que el pulsómetro le diga que adelante, para imponer su ritmo, llegar a la altura de Valverde, un ciclista de sensaciones, al que paso como un avión, lo mismo que hizo con Aru, con Purito y con Contador. A todos les sacó tiempo, dejándoles con la duda. En la meta el más feliz era Ryder Hesjedal, escapado y vencedor de la etapa. En el resto de las clasificaciones  todo seguía igual.
Hoy la meta estaba en los Míticos  Lagos de Covadonga donde afloraron vigorosas rivalidades antes disimuladas. Si Contador espera que Valverde o Purito le ayuden a sepultar a Chris Froome, lo lleva claro. En esta emblemática cima, el Pistolero de Pinto atacó en cinco ocasiones para descolgar definitivamente a un Froome especialista en hacer la goma y en administrar con sabiduría los esfuerzos, pero nunca tuvo el relevo de Purito ni el de Valverde. Ellos le dejaron hacer pegándose a su estela. El del Katusha le miraba, el del Movistar se agarraba a la rueda del del Saxo Tinkoff que ascendía con los dientes apretados y a zarpazos. En las duras rampas de la Huesera, vimos que los rostros mostraban fatiga extrema, vimos a Contador dando esos acelerones intensos y prolongados, pero también vimos la versión más madura de Valverde, estando siempre atento, sin perder la compostura por los martillazos del líder, pero también vimos la asombrosa capacidad agonística de Froome, trepando a ritmo de molinillo y al que no terminan de sepultar.
En línea de meta Contador se quejaba de falta de colaboración, no entendía la ausencia de ayuda para eliminar al enemigo más peligroso, se lamentaba por la pérdida de otra oportunidad para aumentar la diferencia, se mosqueaba porque se aprovechasen de su trabajo, se enfadaba porque le atacaban en los últimos metros para arrebatarle unos segundos, se incomoda por el desgaste extra de energías que puede pasarle factura en la última y durísima semana. Eso sí, el líder continua exhibiendo su jerarquía, pero esta mosqueado y no lo disimula.
Ajeno a esta guerra psicológica, el polaco del Lampre Pezemyslaw Niemiec se anotó la etapa e inscribió su nombre con letras de oro en la historia de la Vuelta.
En las rampas de Los Lagos de Covadonga, hoy se firmó una crónica de desencuentro. Un ejercicio de intereses contrapuestos que, sin duda, tendrá consecuencias inmediatas.
Aviso a navegantes.

Algunos se lamentaran de no haber rematado al británico.

venres, 5 de setembro de 2014

ROBERTO CÓRDOBA

ROBERTO CORDOBA
Roberto Córdoba Asensi naceu en Madrid (España), o 4 de decembro de 1962.
Ex ciclista profesional español, completo, aínda que limitado, moi ambicioso e sen complexos, defendéndose ben en todos os terreos dentro das súas posibilidades. 
Home de equipo todoterreno, que tivo boas tempadas sobre todo a de 1988 no BH facendo unha gran Volta a España traballando para Lale Cubino, Álvaro Piñeiro e Anselmo Fuerte e sendo Top ten malia ese traballo de gregario. No Wigarma non fixo gran cousa, clasificacións discretas e algunha fuga na Volta a España. Protagonizou un conato de pelexa no Hotel co director deportivo Paco Nieves, porque a uns corredores pagábanlles ao día e a outros non, aos neos case nin lles pagaban, todo moi raro, ademais empezaron a haber malos rolos entre os ciclistas, basicamente entre os que cobraban e os que non cobraban, entre veteranos e neos, acusando ao director de levar aos neos ás presas, de levarlles fóra de forma adrede para logo botarlles en cara que non andaban etc.
Roberto Cordoba
en el Monte do Gozo
en 2011.
En 2011 era o primeiro peregrino en chegar a Santiago logo de comezar na porta da súa casa en Ribarroja do Turia e tras 11 días chegaba a Santiago para finalizar en Finisterra.
Profesional de 1985 ata 1992.
TRIUNFOS: 1986 vencedor dunha etapa da Volta a Murcia.
1987, vencedor do Trofeo Masferrer, Volta aos Portos e Trofeo Picaña.
XIRO DE ITALIA: 1985 (55º).
Nunca participou no Tour de Francia 
VOLTA A ESPAÑA 1988 (10º), en 1989 e 1990 retírase.
Outros resultados dignos de mención. 1985 segundo en Osorno. 1986 terceiro en Lugo do GP San Froilán e terceiro en Orense no GP Cuprosan. 1990 terceiro na segunda etapa da Volta a Venezuela. 
EQUIPOS: 1985 Zor-Gemeaz. 1986-1987 Dormilón. 1988 BH Sport.
1989-1990 Teka. 1991-1992 Wigarma.

domingo, 31 de agosto de 2014

RESUMEN DE LA PRIMERA SEMANA DE LA VUELTA 2014

Alberto Contador posando junto a un caza antes del
 comienzo de la tercera etapa.
El pasado lunes comenzaba la tercera etapa de la Vuelta Ciclista a España con la salida del pelotón del portaaviones Juan Carlos I. Como si de un asalto anfibio se tratara, de su interior en esta ocasión en vez de ver salir marinos dispuestos al asalto lo que vimos fue a los 198 ciclistas integrantes del pelotón dispuestos a un ataque deportivo que no se convertiría en una invasión. Eso sí, antes de la salida y durante el control de firmas los ciclistas lo pasaron pipa, alucinaban ante la posibilidad de poder campar a sus anchas entre helicópteros y aeroplanos, disfrutando de lo lindo e incluso bromearon como fue el caso de Alberto Contador que se fotografió ante un caza, con una gorra de almirante y dijo entre bromas:   “Yo con este bicho gano seguro la carrera” o Nairo Quintana que se atrevió a pilotar otro caza (eso sí, sin despegar). Alejandro Valverde también disfrutó la experiencia declarando que se trataba de un día distinto, muy bonito y de los que va a recordar siempre. Además al vivirla vestido con el maillot rojo de líder, le ilusionaba mucho más ya que según él, todas estas cosas son especiales para ellos y para los espectadores. Samuel Sánchez también declaraba que le había sabido a poco.
Después de este tiempo de ocio y ante todo lo que queda de Vuelta los ciclistas volvieron a vestirse el traje de faena y no hubo más remedio que abrir fuego en esta tercera etapa con la primera llegada en el repecho de Arcos de la Frontera. Ganó Michael Matthews, que gracias a las bonificaciones se vestía de rojo. Contador no falló y Valverde, que se cayó, perdió siete segundos y el maillot rojo. Entretanto, Froome, Nairo Quintana y Purito no hicieron más que confirmar su disposición a pelear por el triunfo final.
El martes etapa llana con dos sprint intermedio y un puerto de tercera categoría en los kilómetros finales, donde John Degenkolb tirando de piernas entraba con claridad en primera posición en la meta de Córdoba, segundo fue el español del IAM Vicente Reynes y tercero Michael Matthews que conservaba un día más el maillot de líder.
El miércoles la Vuelta llegaba a Ronda donde nuevamente John Degenkolb logra su segunda victoria consecutiva en esta Vuelta, volviendo a reencontrarse con aquel estado de forma de 1912. Siete victorias en lo que va de temporada y siete triunfos de etapa en la Vuelta a España. La general no sufría variaciones a excepción de Andrew Talansky y Ryder Hesjedal perjudicados por los abanicos.
Alejandro Valverde (Movistar), subido en un caza y dando
el victo bueno para la salida de la tercera etapa de la
Vuelta Ciclista a España
El jueves fue el primer día importante con el final en alto en Sierra Nevada, La Zubia (Cumbres Verdes) tras 167 kilómetros y dos puertos en su recorrido (uno de ellos de segunda). Vivimos una gran etapa con ese final inédito donde el Movistar quiso demostrarnos su fortaleza a pesar de que los gallos aguantaron el ritmo impuesto por Valverde y Nairo Quintana. Chris Froome aparentaba estar pasándolo mal, pero según se acercaba la meta y con Valverde imponiendo un ritmo infernal vuelve a aparecer en las primeras posiciones, momento que aprovechó Purito para atacar. El único que consiguió aguantar el ataque del ciclista del Katusha fue Valverde que después de unos metros a rueda lanzó el ataque final para llevarse la etapa y volver a vestir por segunda vez en esta edición de la Vuelta el maillot rojo de líder de la general.
Gran subida final y mucha emoción en esta etapa donde Valverde llegó con piernas hasta cruzar la meta, Chris Froome fue segundo y Contador tercero, viéndosele muy bien. Al único que vimos con síntomas de debilidad en los últimos metros fue a Nairo Quintana que cedió doce segundos siendo una de las grandes sorpresas. Purito, después de querer y no poder se dejo ocho segundos.
El viernes fue una etapa accidentada en la que vimos los tres primeros abandonos después de siete días de competición, con Chris Froome involucrado en una de las caídas quedándose descolgado durante algunos kilómetros pero que al final sprinto en los últimos metros para conseguir recortar tres segundos con respecto al resto de favoritos. Seguía cuarto en la clasificación general, pero a dos segundo de Contador.
Victoria de Alessandro de Marchi, dura caída de Warren Barguil en la línea de meta, cruzándola andando por avería en su bicicleta y sin cambios en la general con Valverde defendiendo el maillot rojo que lo acredita como líder.
Ayer sábado, la serpiente multicolor abandonaba después de una semana las tierras andaluzas para adentrarse en el viento de Albacete que corta como una navaja y que Nairo Quintana puede dar fe de ello, aunque al final después de quedarse cortado por culpa de los abanicos pudo salvar la situación gracias a la ayuda del equipo Giant, que se aplicaron en defensa de Degenkolb y Barguil . A Nairo seguro que no se le olvidara nunca ese viento albaceteño, un peligro que estaba anunciado, presente en el libro de ruta y que los ciclistas eran conocedores de su efecto por lo que nunca creí que algún favorito pudiera cortarse, la situación que vi en un principio me causo cierto escepticismo, ya que a falta de diez kilómetros de meta ver como Fabio Aru, Barguil y Quintana se quedaban cortados suponía perder en meta una minutada ya que por delante estaban todo el resto de favoritos incluidos los velocistas. 
Nairo Quintana en un caza del portaaviones Juan Carlos I.
Superado el susto enorme etapa la que hemos vivido con la pugna por el triunfo de etapa entre Michael Matthews y Nacer Bouhanni que atacó pronto dispuesto a eliminar a su rival por lo civil o lo criminal, haciendo ese quiebro al que nos tiene acostumbrado un tanto antideportivo que impidió que el australiano pugnara en los últimos metros por la victoria, que se fue después de resueltas por los jueces las reclamaciones del Orica GreenEDGE al palmares del francés. En cuanto a la lucha por los maillots, todo seguía igual como hasta ahora. Valverde con el rojo y blanco, Lluis Más mantenía el de la montaña, mientras que John Degenkold lucia el verde de la clasificación por puntos.

Hoy domingo, después de ocho días de calor (alguno en torno a los 45 grados), camino de la segunda llegada en alto de esta Vuelta hacia acto de presencia la lluvia e incluso el granizo. Desapareció el calor (de momento), apareció la lluvia, pero el espectáculo continuó con un festival colombiano donde Winner Anaconda (Lampre) ganaba bajo esa lluvia de la novena etapa de la Vuelta que finalizaba en Valdelinares, quedándose a solo 9 segundos del maillot rojo, que también hoy bajo esa misma lluvia se enfundaba su compatriota Nairo Quintana que remataba una provechosa jornada para Colombia. A esta fiesta se les unió Alberto Contador, que atacó a poco más de un kilómetro de la meta alzándose al segundo puesto y a solo 3 segundos del líder del Movistar. A quien se le vio carencias fue a Chris Froome que lo vimos sufrir durante la subida. Purito que ataco por detrás para no perder tiempo con Contador llevándose a Nairo a su rueda, sin querer, le quitó el honor al Pistolero de Pinto de vestirse de rojo y se lo concedió al colombiano. Sin el calor de los días anteriores, a Valverde se le noto con menos soltura, aun así sigue a solo ocho segundos de su compañero Nairo Quintana. La Vuelta avanza con el azul del Movistar intercambiándose el rojo de líder, aunque la clasificación general está más apretada que las tuercas del portaaviones Juan Carlos I. Hoy disputadas nueve etapas, los seis primeros están separados solo por medio minuto: 1º. Nairo Quintana; 2º. Alberto Contador, a 3 segundos; 3º. Alejandro Valverde, a 8 segundos: 4º Winner Anaconda, a 9 segundos; 5º. Chris Froome, a 28 segundos y 6º Joaquim Purito Rodríguez, a 30 segundos. Los integrantes supervivientes de este pelotón en las nueve etapas disputadas, pasaron calor, se mojaron, sufrieron, dieron emoción y sobre todo ofrecieron un espectáculo que no cederá en los próximos días hasta el final el 14 de septiembre en Compostela.

xoves, 28 de agosto de 2014

MANUEL COSTA

MANUEL COSTA
Manel Costa naceu en Villafranca do Penedes, Barcelona (España), o 11 de outubro de 1921.
Foi un ciclista catalán, corredor dos anos corenta cun bo historial na Volta Ciclista a España, chegando a liderarla durante 22 días, estando a piques de gañala en dúas edicións. 
En 1947 estivo a piques de lograr na sétima edición o triunfo que se lle escapou na sexta, pero de novo viu como a vitoria ía a mans dun rival cando a Volta esgotaba os seus últimos días. Nesta ocasión foi o belga Edouard Van Dick quen se interpuxo no camiño de Costa, co que o xersei viaxou por terceira vez fóra das nosas fronteiras. Antes, só o tamén belga Gustave Deloor conseguira impoñerse na rólda española. Foi en 1935 e 36, cando a Volta daba os seus primeiros pasos e disputábase nunhas condicións diametralmente opostas ás actuais.
Precisamente foi nesta edición onde o incombustible Delio Rodríguez, sumou sete novos triunfos de etapa, dominando completamente a primeira parte da proba. Fíxose co liderato o primeiro día e mantívoo ata o decimosegundo, cando Manuel Costa atacou e avantaxou en oito minutos a Delio, quen tivo que sumar outros dez de penalización por axudarse dun vehículo no transcurso da etapa. Desta forma, o fenomenal ciclista galego perdeu toda opción ao triunfo final, que quedou nese instante a mercé de Costa. Con todo, a maior pericia de Van Dyck nas etapas llanas e nas contrarreloj permitiu ao belga conseguir un triunfo que xa saboreaba o ciclista español.
Iso si, malia non lograr a vitoria, máis de 50.000 persoas ovacionaron a Costa no estadio Metropolitano o último día de carreira.
Finalmente quedou en segunda posición, por diante de Delio Rodríguez, Emilio Rodríguez e Joaquim Olmos.
Ese mesmo ano na clasificación da montaña, Emilio Rodríguez revalidaba o triunfo da edición anterior, con dous puntos de vantaxe sobre Martín Mancisidor e catro sobre o propio Manuel Costa, quen malia haberse quedado ás portas de dúas vitorias tívose que conformar co recoñecemento e admiración por parte dos afeccionados, xa que nunca chegou a gañar a róldaa española.
No seu palmarés tamén destaca unha vitoria de etapa na Volta a Cataluña de 1943 e vencedor dunha etapa do Gran Premio da Vitoria.
Profesional de 1940 a 1949.
TRIUNFOS: 1943, vencedor dunha etapa da Volta a Cataluña.
1948, vencedor dunha etapa da Volta a Tarragona.
Nunca participo no Xiro de Italia nin no Tour de Francia.
VOLTA CICLISTA A ESPAÑA: 1945 (11º), 1946 (4º), 1947 (2º), 1948 (6º).
Outros resultados dignos de mención: 1944 cuarto na Volta a Cataluña.
EQUIPOS: 1940-1943 FC Barcelona. 1944 Galindo-chicles Tabay. 1946 Galindo-Santamaría. 1947-1949 Galindo-Salganhos.

luns, 25 de agosto de 2014

VIVAMOS LA VUELTA CICLISTA A ESPAÑA 2014

Alberto Contador, Purito Rodríguez, Alejandro Valverde,
el tridente español en la salida de la Vuelta

Ayer sábado, desde el encanto jerezano de sus caballos que bailan, de su flamenco, de su circuito de  Jerez, que anteriormente era conocido de forma oficial como Circuito de Alta Velocidad de Jerez y que ayer lo fue de ciclismo, pero sobre todo de sus vinos jerezanos, arrancó la Vuelta Ciclista a España más deslumbrante y con la mejor participación de las últimas décadas ya que se citan conquistadores de las tres grandes pruebas, campeones del mundo, escaladores de tronío y velocistas portentosos. Una cita para saldar cuentas, verificar jerarquías y recargar autoestimas castigadas.

Por la Plaza del Mamelón lugar de la presentación de los equipos participantes, desfilaran: Alberto Contador, Chris Froome, Nairo Quintana, Joaquim Purito Rodríguez, Alejandro Valverde, Cadel Evans, Rigoberto Urán, Philippe Gilbert, Peter Sagan, Fabio Aru, Thibaut Pinot, Tom Boonen, Warren Barguil, Andrew Talansky, Fabian Cancellara, Dan Martin, Ryder Hesjedal, Samuel Sánchez, Tony Martin, Damiano Cunego etc, etc.

No están todos los que son, pero son más los que están que los que se quedaron por el camino,  aunque echamos en falta al Tiburón Nibali, pero acaba de ganar el Tour y en años anteriores ya cumplió de sobra con la Vuelta, tampoco está el vigente campeón Chris Horner que fue devuelto a casa por su equipo el  Lampre por la autorregulación a la que se someten los 18 equipos del Movimiento por un Ciclismo Creíble. Si se está enfermo, no se puede correr.

Ahora solo hace falta saber qué lugar ocupara cada uno de ellos en la clasificación general final el próximo día 14 de septiembre en Compostela.

Una Vuelta deslumbrante, espectacular y repleta de atractivos, con etapas cortas, nerviosas, con finales propicios para emboscadas que fomentan el espectáculo. Un recorrido, de sur a norte, con nítido perfil montañoso, pero también con días para el lucimiento de sprinters como: Boonen, Sagan, o rodadores sobresalientes como: Cancellara y Tony Martin.

Con el regreso de los Míticos Lagos de Covadonga, Valdelinares o Ancares y el estreno de cimas durísimas como: La Camperona, La Farrapona, Castrove, son novedades llamativas para atrapar a la audiencia y a todos los aficionados.

Con todos estos ingredientes y con la participación brillante en esta Vuelta 2014, para mí el favorito número uno es: Nairo Quintana, que tras anotarse el Giro de Italia y la Vuelta a Burgos, pretenderá demostrar que carece de rivales en la alta montaña ya lo demostró en la Vuelta a Burgos y tiene el respaldo del potente Movistar. Además llega fresco y con mucha moral.

Los ciclistas Purito, Valverde y Contador, en la
presentación de la Vuelta.
 Luego está 'Purito' que se empleará a fondo para intentar reconducir una temporada salpicado de contratiempos. Llega también muy motivado, con muy buenas sensaciones y con más ganas que nunca de disputar la general. Después del Tour sólo corrió la Clásica de San Sebastián y ya se vio que las fuerzas le respondían. Tiene muchas ganas de bicicleta y se relame cada vez que repasa el recorrido. Chris Froome que se le ve cariacontecido por tierras gaditanas, y Alberto Contador, que se ha subido a la Vuelta casi en marcha y que tras sus respectivas retiradas traumáticas en el Tour, necesitan adecentar la temporada. El británico ejerce como líder indiscutible del Sky. Vuelve al escenario que le encumbró, a la carrera en la que saltó a la fama en 2011, a la vuelta por etapas que le hizo dejar de ser un corredor anónimo dentro del pelotón profesional. Y lo hace tras una temporada muy complicada, marcada por las enfermedades, las lesiones, las caídas, las retiradas y los percances de todo tipo. Un año para olvidar en el que ha pasado más tiempo entre algodones que encima de una bicicleta. Una temporada plagada de sinsabores que quiere cerrar con buena nota. Su objetivo y el de su equipo es claro: ganar la Vuelta Ciclista a España. Sabe que es su carrera fetiche, a la que acude con pocos días de competición en las piernas, pero completamente recuperado de sus lesiones, tanto físicas como psicológicas: La rehabilitación fue  perfecta, ha entrenado duro. Siendo esta Vuelta el tipo de desafío que necesita. Seguro que lo dará todo para tratar de conseguir la victoria. Ahora habrá que ver si el desgarbado corredor británico sigue siendo esa máquina vestida de negro que arrasaba a sus rivales en las últimas temporadas. El madrileño, sin apenas entrenamiento, advierte que no pugnará por la general. Yo no me fiaría del pistolero de Pinto, hoy mismo lo pudimos comprobar en el tramo final de la segunda etapa, donde los equipos de los gallos arroparon a sus líderes, especialmente el Tinkoff de Contador, que se puso en cabeza en el puente de Carranza, a 14 kilómetros de la meta de San Fernando. No querían sorpresas con el viento, que sin embargo sopló de cara en esa parte del recorrido. Peligro superado que de no venir a disputar la general no tendría porque emplear esa táctica. En su entorno recalcan que su intención es adquirir fondo para la última semana, donde buscará una victoria parcial, y optar a un puesto entre los seleccionados para el Mundial. Parecidas intenciones parece que serán las de Alejandro Valverde.
Alejandro Valverde enfundandose el maillot rojo que le
acredita como líder de esta Vuelta 2014 al termino de la
segunda etapa.
A partir de ahí, la cosa ira por gustos. Cadel Evans asiste para justificar su elevado caché; Samuel Sánchez, para cazar etapas y certificar su condición de gregario de lujo del australiano. En Jerez, con la crontrarreloj por equipos de 12 kilómetros, arrancó una pelea intergeneracional entre ilustres veteranos y noveles con pedigrí: Fabio Aru, Thibaut Pinot, Rigoberto Urán, Andrew Talansky o Mikel Nieve. Aunque yo creo que será una lucha de líderes donde  no habrá sorpresas. 

Aviso a navegantes: Ojo a Rigoberto Urán, que sigue la misma hoja de ruta que Nairo Quintana.

Ayer sábado como viene siendo habitual desde el año 2010, la Vuelta a España arrancó con una crono por equipos, que  decide al primer líder de la ronda. En esta edición de 2014, con la victoria del equipo Movistar en la primera jornada destrozando los tiempos del Cannondale, vistió de rojo a Jonathan Castroviejo. En la lucha por la general, Quintana y Valverde sacarón, tras esta primera refriega, 11 segundos a Urán; 19 a Contador, a Gesink y a Kelderman; 21 a Evans y Samuel; 27 a Froome; 30 a Aru; 38 a Purito y 41 a Dan Martin. Unas diferencias bastante apreciables para sólo 12,6 kilómetros de crono.

Hoy se corrió la segunda etapa, primera en línea donde el francés Nacer Bouhanni se impuso al sprint por delante del alemán John Degenkolb. Etapa sin sobresaltos donde Alejandro Valverde es el nuevo líder de la general tras lograr un mejor puesto en la llegada que su compañero Jonathan Castroviejo, con quien está empatado a tiempo tras el triunfo del Movistar en la contrarreloj por equipos de ayer en Jerez.

Mañana la salida de la tercera etapa (Cádiz-Arcos de la Frontera) se hará desde el buque de la Armada Juan Carlos I. Por primera vez en la historia, el pelotón partirá desde un barco. La Vuelta quiere así homenajear a la Corona española lo mismo que rendirá tributo al malogrado Chava Jiménez, con la entrega de un trofeo en la etapa reina, en Ancares, en la penúltima jornada, antes de una mini crono en Compostela.