NON SE DEIXA DE PEDALEAR CANDO SE ENVELLECE, ENVELLÉCESE CANDO SE DEIXA DE PEDALEAR. NOSE DEJA DE PEDALEAR CUANDO SE ENVEJECE, SE ENVEJECE CUANDO SE DEJA DE PEDALEAR.
luns, 4 de setembro de 2017
SEGUIMOS DE VUELTA 2017
La
Vuelta Ciclista a España aunque sigue rodando camino de su última semana, hoy
la serpiente multicolor se toma su segundo día de descanso.
En el
ciclismo actual, gracias a la presencia permanente de nutricionistas,
preparadores y técnicos, todo esta tan medido que los desfallecimientos
posteriores a estos días son tan excepcionales que es difícil que algún
favorito sea cazado por el hombre del mazo.
Comenzaba
la segunda semana de competición con las advertencias del Pistolero de Pinto
diciendo que todo era posible y que nada estaba perdido.
Dicha
advertencia no se hizo esperar y camino de Calar Alto, el Tiburón de Mesina y
el Pistolero de Pinto en una eficaz estrategia de desgaste se unieron con la intención
de arrinconar a Chris Froome. El acelerón de los dos escaladores de categoría
hizo que en la subida se descolgaran Fabio Aru, Esteba Chaves y Nicolas Roche.
Con el
pelotón fracturado en múltiples grupos, el Sky sin descomponerse controlaba la
situación con Froome y su estilo destartalado sobre la bicicleta, sufriendo
para trepar por unas paredes mojadas e interminables. La lluvia dificultó el
ascenso al primer gran puerto de esta Vuelta 2017. La adversa climatología castigó
a unos ciclistas cada vez más debilitados que fueron incapaces de desenvainar
las espadas hasta el último tramo de la subida.
El
Tiburón sobre mojado se mueve como gato panza arriba, a cinco kilómetros de
meta aventaja en 40 segundos a Chaves y con la segunda plaza de la general a su
alcance. Su empuje arrinconó a Froome primero y luego a su primer aliado, que
con la pólvora mojada cruzaba la meta con 15 segundos perdidos. El único que
aguantó la dentellada del Tiburón fue Miguel Ángel López que sin inmutarse ni perder
la compostura aguanto la ofensiva de un Tiburón que tuvo que tragarse el
objetivo de su apetito, nadando apaciblemente hacia otras aguas.
El
último kilómetro le sirvió al escarabajo colombiano para aumentar la ventaja a
16 segundos con respecto a Froome y Nibali que también conseguían bonificación.
El británico resistía y el italiano alcanzaba la segunda plaza de la general
mientras que el Pistolero de Pinto a pesar de perder más de medio minuto
avanzaba hasta el top-10 de la clasificación general.
Se dice
que los valientes no llegan a viejos y que de los cobardes nunca se escriben
historias.
Alberto
Contador una vez más volvió a exhibir ese carácter inconformista que le
caracteriza, porque es un ciclista reñido con la mediocridad y porque está
emparentado con el espectáculo.
En el
ascenso de la última cima de la etapa, camino de Antequera, sorprendió a todos
los gallos. Aprovechando la desidia del pelotón, pistola en mano, espoleo a su
montura para lanzarse a una increíble ofensiva en busca del podio de Madrid. Nadie
esperaba el arreón que dio en el Torcal en una etapa que se antojaba de
transición, a la espera de la doble cita de La Pandera el sábado y el domingo
en Hoya de la Mora, ambas de categoría especial.
Pero
Contador prefiere no llegar a viejo antes de que escriban de él calamidades.
El Pistolero y el ciclismo son impredecibles. Bendita incertidumbre.
Su
ataque por sorpresa contó con la colaboración inicial de Nicolas Roche y luego
de su gregario Edward Theuns. Un golpe en la mesa que desconcertó a todos. En
plena batalla a cara de perro, Froome nervioso, se cayó dos veces en el
descenso del puerto y todas las alarmas saltaron por los aires. Nadie espero al
líder de la carrera, pero el principal gallo del corral contaba con su gente (Nieve
y Poels), para auxiliarle.
En el
desconcierto y ante la fatalidad del líder, el Pistolero de Pinto que no se
daba por vencido adquirió una ventaja próxima al minuto. La renta era pequeña,
pero lo importante era el mensaje de fortaleza transmitido por un pistolero que
se le creía muerto desde el día de Andorra. Al final de la etapa el líder pudo
minimizar los daños gracias a sus gregarios de lujo, cediendo solo 40 segundos
con el Pistolero y 20 con el Tiburón. Que se benefició de una renta que nunca había soñado.
Llegaba
el fin de semana de infarto y el Tiburón de Mesina asustaba a Chris Froome en
La Pandera.
Vincenzo
Nibali, sin abrir grandes diferencias cuestionaba la dictadura de Froome con un
ataque, primero y nuevamente con el Pistolero y después con un sprint en el que
bonificó cuatro segundos.
Puede
que sean insuficiente, pero Nibali parece ahora el único elegido y el único
capaz de retar a Froome. Consiguió asustarlo en Jaén y, gracias a su tercer
puesto, birlarle cuatro segundos que lo dejaban a solo 55 del liderato.
Se dice
que con el Alto del Purche como prólogo a la Hoya de la Mora (total 28 km de
ascensión), el Giro de Italia y el Tour de Francia visitan la Vuelta a España.
La épica de aquellas, con sus ascensiones infinitas contagian a la Vuelta que
este domingo y un día antes del segundo día de descanso tocó techo. A 2.500
metros el mal de altura empieza a robar oxígeno a los pulmones de la serpiente
multicolor, menos a un escarabajo colombiano acostumbrado a estas altitudes
como es Superman López que venció con una superioridad insultante en Sierra
Nevada. Este escarabajo colombiano tuvo fuerzas para, primero unirse al
Pistolero de Pinto en un ataque a Froome donde le llegaron a sacar 1:22.
Después en solitario cazó a Adam Yates en la subida, reventándole sin
miramientos, mientras que el Pistolero volvía a protagonizar otro arrebato
valiente que, como anteriormente, no fue suficiente para desbancar a un Sky que
no se volvieron locos sabedores de que los últimos kilómetros, de carretera
ancha y menor dureza, eran favorables para recuperar terreno, como así sucedió.
Neutralizado
el Pistolero, este volvió a pagar su osadía cediendo 40 segundos más.
El
voluntarioso Alberto Contador, esta apurando sus últimos días como ciclista con
su espíritu de siempre. Las fuerzas, sin embargo, no son las de antes.
Esta
Vuelta a España se ha convertido en todos contra Chris Froome, pero la hegemonía
del Sky es clara, mientras su líder se frota las manos ante el segundo día de
descanso y la contrarreloj del martes y con el Tiburón a un minuto.
Chris Froome ama la Vuelta. Siempre lo ha dicho y por eso es que la
tiene entre ceja y ceja. Quiere ser el primer ciclista que conquista en el
mismo año Tour y Vuelta desde que se disputan por este orden. Es su máximo
reto, antes de conquistar su quinto Tour de Francia. Mañana martes llega a la
contrarreloj, que le es muy favorable de rojo, donde sacará ¿uno?, ¿dos?,
¿tres?, quién sabe. Paso a paso, se está acercando a su primera Vuelta. El próximo
domingo lo sabremos.xoves, 31 de agosto de 2017
JOSÉ MARTÍN FARFAN
José Martín Farfan Pulído
naceu en Facatátiva, Cundinamarca (Colombia), o 21 de agosto de 1965.
Foi un ciclista
colombiano, escalador de categoría que mantiña o tradicional estilo colombiano,
é dicir atacaba de forma aloucada cada vez que chegaba a montaña. Corredor de
clase que podía asumir perfectamente a responsabilidade de equipo ou traballar
para outros e sobre todo un especialista nas etapas de alta montaña, como a
maioría dos seus compatriotas contemporáneos.
En 1989 chego a España
defendendo a camisola do Café de Colombia-Mavic na Volta Ciclista a España,
chegando a vestir durante dous días o maillor amarelo de líder. Con todo (aínda
que a clasificación non foi cambiada) en maio dese mesmo ano publicouse o seu
positivo durante as etapas 15ª e 16ª por consumo dun estimulante chamado
Pemolina.
En 1990 é contratado polo
Kelme-Ibexpress, gañando unha etapa e a clasificación da Montaña da Volta a
España. A continuación, en xullo participa no seu primeiro Tour de Francia,
pero non o terminou ao terse que retirar na 8ª etapa. Ao ano seguinte foi
terceiro na clasificación xeral da Volta a Burgos, conseguindo igual resultado
na Volta a Colombia e noveno no Criterium Dauphiné.
En 1992 mellorou este
resultado, chegando mesmo a gañar unha etapa. En 1993 participou no seu
primeiro Xiro de Italia, tendo que retirarse na 17ª etapa, mentres que a
tempada seguinte volveu correr para o equipo colombiano o Mazá Postobon
dedicándose principalmente a participar en carreiras de Colombia, onde gañou
unha etapa e terminou segundo no Cásico RCN. En 1995 regresou ao Kelme para
retirarse do ciclismo profesional esa mesma tempada, despois de participar na
súa sexta Volta a España que non terminou ao retirarse na 14ª etapa e sen pena
nin gloria foi a súa participación no Xiro de Italia.
Profesional de 1989 a
1995.
TRIUNFOS: 1989, vencedor
do caracol de Montaña, dunha etapa no Clásico RCN e da Clásica Aguia Vermella.
1990, vencedor do Premio
da Montaña da Volta a España e dunha etapa.
1991, vencedor dunha etapa
da Volta a Colombia.
1992, vencedor dunha etapa
da Dauphiné Libéré, dunha etapa na Volta a Burgos e dunha etapa da Volta a
Colombia.
1994, vencedor dunha etapa
no Clásico RCN.
XIRO DE ITALIA: 1993
abandonou e 1995 (49º).
TOUR DE FRANCIA: 1990
abandona antes de finalizar a carreira.
VOLTA A ESPAÑA: 1989 (15º,
líder durante dous días), 1990 (11º, máis unha etapa), 1991 (53º), 1992 (38º),
1993 (40º) e 1995 abandonou.
EQUIPOS:
1989 Café de Colombia, 1990-1993 Kelme, 1994 Mazá Postobón e 1995 Kelme.domingo, 27 de agosto de 2017
CHRIS FROOME LO QUIERE TODO EN ESTA VUELTA 2017
La tercera etapa de la Vuelta a España del pasado lunes ha dado mucho de qué hablar y aunque era solamente el tercer día de carrera, por la etapa que se vivió daba la impresión de que la carrera estaba en las últimas pedaladas de esta Vuelta. Después de que Chris Froome y el Team Sky pusieran la etapa patas arriba en los dos últimos puertos con un ritmo que causó destrozos entre los favoritos. A pesar de que el británico fue el más valiente, la etapa se la llevó Vincenzo Nibali, que a pesar de su pequeña crisis en el Alto de la Comella, se supo reponer en la bajada para imponerse a los favoritos en meta con un extraordinario arranque llegando desde atrás.Era la primera etapa montañosa de la Vuelta a España 2017 y la primera prueba de nivel para los principales gallos de la carrera.
Chris Froome fue el primer gran favorito en mover el árbol, marchándose por delante con Esteban Chaves a su rueda, mientras el grupo de favoritos se empezaba a fracturar por detrás. Romain Bardet arrancando desde el grupo perseguidor y, junto a Fabio Aru conseguían llegar al dúo cabecero para formar un grupo de cuatro en cabeza que llegaban con ventaja al último kilómetro.
Por detrás, un segundo grupo de
favoritos con Vincenzo Nibali
y David de la Cruz entre
otros se agrupaban de tal manera que en los últimos metros alcanzaban al cuarteto
cabecero. Cuando todos estaban agrupados en cabeza, el “Tiburón de Mesina” arrancaba a
falta de 300 metros y se llevaba la victoria al sprint. El catalán David de la
Cruz fue segundo y Chris Froome, el corredor más activo de la etapa, terminaba
tercero más cuatro segundos de bonificación que sumados a los dos que lograba
en el sprint intermedio le permitía
colocarse como nuevo líder de la clasificación
general.
La llegada a Andorra hacia claudicar al “Pistolero
de Pinto” que en los días previos de esta Vuelta ya decía que no venía a ganar, sino que venía a disfrutar y a
brindar un gran espectáculo sin pensar en el podium. Una sospechosa sinceridad
en boca de un ciclista que en los últimos tiempos siempre fijó objetivos por
encima de sus posibilidades reales. Una actitud que no escondía fanfarronería
sino ambición e inconformismo, adjetivos que siempre definieron su forma de
entender este deporte.
En esta ocasión, sin embargo, al “Pistolero
de Pinto” se le vio débil y con sensaciones dudosas que se confirmaron en la
primera prueba exigente de la ronda española, apenas dos días después de que
todo comenzara en Nimes. Un puerto duro pero de apenas 4,3 kilómetros como el
de la Comella reventó cualquier ilusión de una despedida triunfal. Ahí, en las
carreteras andorranas, se dejó dos minutos y medio con los mejores, una
barbaridad para un escalador como él, una diferencia que se me antoja imposible
de remontar aunque restasen 18 etapas.
El madrugador calentón de Andorra
dio paso al día siguiente a una etapa extraordinariamente cómoda para el
pelotón. Un recorrido de continua bajada desde el Principado andorrano hasta el
Mediterráneo, con apenas un pequeño puerto de rampas muy suaves, casi siempre
por carreteras nacionales, anchas y en general bien asfaltadas y con la
tranquilidad de que fuese un equipo poderoso como Sky el responsable de
controlar la carrera al portar Froome el maillot rojo. Sólo el revirado final,
con muchas rotondas y giros bruscos, elevó los nervios y hasta mandó al suelo a
algunos ciclistas como Dani Moreno y Pozzovivo.
Habría sido una etapa ideal para el lucimiento de John Degenkolb, a priori
el más rápido de los escasos velocistas que salieron de Nimes, pero al
Trek-Segafredo, sin embargo, nada le está saliendo a derechas en esta primera
semana de carrera. Enfermo, el alemán sufrió desde muy pronto para no perder
contacto con el pelotón hasta que no pudo más. Y qué decir de su líder, Alberto
Contador, tras su debacle del día anterior.
Sin embargo, quien si está gozando
en esta primera semana es el Quick Step. Fue segundo en la contrarreloj por
equipos del primer día, consiguió la victoria de etapa y el liderato en la
segunda etapa, colocó a De la Cruz segundo en la general en Andorra y en
Tarragona sumaba su segunda
victoria con Matteo Trentin tras liderar el trabajo para tumbar la
escapada del día.
El corredor italiano no encontró
oposición en la meta de Tarragona. Juanjo
Lobato, el más valiente de todos, lanzó el sprínt con una poderosa
arrancada. Seguramente no lo veía, pero Trentin se pegó a su rueda y midió la
distancia. Llegado el momento, pegó un acelerón al que el español no pudo
responder. Por detrás, los hombres de la general entraron agrupados y sin
perder tiempo.
Tras el vibrante final de Andorra con la aparición de los
primeros puertos de entidad en la 5ª etapa del miércoles en Alcossebre
(Castellón), llegaba el primer final en alto la Ermita de
Santa Lucía.
Se trataba de una llegada inédita, un muro corto y durísimo de
apenas 3,7 kilómetros de carretera estrecha, con una pendiente media del 8,5%,
pero con varios tramos entre el 14 y el 20%. Era la primera de las nueve metas
en alto y tras desplomarse en Andorra, el “Pistolero de Pinto” recuperaba
sensaciones junto a Froome, Woods y Chaves, mientras que el “Tiburón” perdía
medio minuto.
Sonreía Alberto Contador,
al recuperar las sensaciones que quedaron desperdigadas por las carreteras de
Andorra. Sonreía también Chris Froome, más
líder al observar que como un mínimo ataque conseguía descolgar sin remedio a
varios de sus más temibles adversarios. Sonreía Esteban Chaves,
el risueño escalador colombiano que ha sido el único capaz de llegar junto a
Froome tanto en Andorra como a la Ermita de Santa Lucía y sobre todo sonreía
Alexey Lutsenko, ganador con todo merecimiento de la etapa.
En la meta se mezclaban las sonrisas de algunos y las caras
largas de otros. Las de Aru, De la Cruz y sobre todo la de Nibali, a quien la
edad le ha ido arrebatando su poderío de juventud en ascensiones cortas y duras
como la de la Ermita de Santa Lucía. Peor aún le fue a Bardet, aunque
ya advirtió el francés que lo suyo en esta Vuelta no iba a ser la general.
Ahora todos le creen. Se hacía cruces Jetse Bol, del modesto equipo
Manzana-Postobón, que soñó con vestirse de rojo, aunque sólo fuera por un
instante.
En la 6ª etapa todo transcurría con mucha velocidad y aparente
tranquilidad entre campos de naranjos, con el Sky como tantas otras veces
trabajando para frenar una fuga en la que Polanc y Luis
León Sánchez amenazaban el rojo de Froome.
Por delante esperaban 40 kilómetros de meta y el puerto del Garbí, una
ascensión con rampas de hasta el 17% pero corta y con mucho terreno por
delante. Cabía esperar movimientos, alguna escaramuza furtiva y algún ataque de
algún gallo para medir las fuerzas de sus rivales.
Todo se estaba desarrollando según el guión establecido, hasta
que de repente, el “Pistolero
de Pinto” puso a Stetina en
cabeza y reto revolver en pies y manos a sus rivales. Quemo primero a su gregario,
para después espoleando a su montura se puso a tirar, a tirar y a tirar, como
si no hubiese mañana, como si en Sagunto fuese a bajarse de la bicicleta para
siempre y quisiera darse un último homenaje. El Sky, salvo Poels y Froome, quedó
borrado del mapa mientras Contador no dejaba de insistir,
dejando el grupo en unas diez unidades, que poco después sólo serian cinco.
Tras la caída de Van Garderen y Betancur,
sólo Froome resistía junto a Pantano y Polanc. Espectáculo total en un duelo de
titanes.
Fueron unos minutos apasionantes de
ciclismo, los mejores que ha ofrecido esta Vuelta hasta el momento, quizá los
mejores que hayamos vistos de las tres grandes este año. Todos sufrían por
detrás mientras el “Pistolero”
tiraba y tiraba, cada vez con mayor ahínco. Se iban quedando Chaves,
Aru, Nibali, Bardet, Zakarin y sobre todo De la Cruz, el único que no pudo
reengancharse en el descenso junto a Van Garderen y Betancur. El reto de
Contador no gozó del final que merecía, todos se reagruparon entre la bajada y
el llano, pero sin duda mereció la pena.
Visto lo visto y sabedores que
todavía quedan 15 etapas, los aficionados a este bello deporte sabemos con
seguridad que todavía el “Pistolero de Pinto” va a dar muchísima guerra en esta
Vuelta. Froome, confirmó que su superioridad en esta Vuelta es total, a
diferencia de otras ediciones en las que sufría en este tipo de situaciones.
Pero compartiendo pelotón con un peligroso “Pistolero” fuerte e imprevisible
como él, nadie va estar tranquilo, ya que es capaz de poner patas arriba la
carrera en cualquier momento.
Ya en la etapa anterior
había demostrado que estaba mejor de lo que parecía y camino de Sagunto
confirmó sus buenas sensaciones. El de Pinto exhibía un tono de voz y una cara
que invitan de nuevo al optimismo, tras su debacle en Andorra.
Tomasz Marczynski se llevó
la etapa tras ser más rápido que Poljanski y el español Enric Mas, los únicos
supervivientes de la gran fuga. Mientras que entre los gallos nadie parecía
interesado en sacar más tiempo a De la Cruz y Van Garderen (que pinchó y sufrió
una nueva caída en los kilómetros finales). Llegar
sin más sobresaltos era suficiente para los Froome, Chaves
y compañía. El susto ya lo tenía en el cuerpo con el nombre propio de Alberto
Contador grabado a fuego.
En la 7ª etapa del viernes, la más larga de esta
Vuelta, los gallos se dieron una tregua llegando todos juntos a meta y sin que
nadie tensara la cuerda en la subida al Castillo de Cuenca.
Cuando
llegan a las grandes vueltas las etapas de media montaña la victoria casi
siempre está en manos de los afortunados que consigan coger la
escapada del día. Una escapada que desde muy
pronto supo que la victoria estaba entre sus miembros, más cuando los favoritos
se dan una tregua. Matej Mohoric demostró
ser el más fuerte de entre los 14
escapados en un día marcado por varias caídas, un atropello y aderezado con
amagos de abanicos.
Ya por la
mañana, Carlos
Betancur no había tomado la salida, como había anunciado el día
anterior. Tiene un tobillo roto y múltiples cortes en la cara, lo que no le
impidió acabar la etapa el día anterior en Sagunto y es que las caídas no
distinguen unas etapas de otras. Ni tampoco separa a peones de reyes. Sólo Kelderman perdió algo de tiempo por un inoportuno
pinchazo.
En la 8ª etapa y por
decisión de su equipo, el francés Warren Barguil,
rey de la montaña y ganador de dos etapas en el Tour de Francia, no tomaba la
salida en Hellín. Su equipo el Sunweb decidía retirarlo de la Vuelta porque
"no corría conforme a los objetivos del equipo, lo
que no dejó otra opción que retirarlo de la competición".
Apasionante etapa entre Hellín
y Xorret de Catí con dos batallas abiertas, pero con frentes diferentes, uno
para la etapa y la otra para la general. Julian Alaphilippe se llevó la primera de ellas y Chris Froome la segunda en una etapa que ha reforzado a Alberto Contador.
Si el “Pistolero de Pinto” no hubiese claudicado en Andorra,
el española estaría ahora pegado a la rueda trasera de Chris Froome, sin más
tiempo perdido que aquellos 26 segundos que se dejó el Trek en la contrarreloj
por equipos con respecto al Sky. Una hipótesis, en cualquier caso, que pertenece
al mundo de la fantasía: Lo que pudo haber sido y ni fue ni nunca será. Sin
aquel tiempo perdido, el Pistolero se habría comportado de una manera más
conservadora y el espectáculo vivido durante esta primera semana no habría
existido.
Lo único cierto y real es que cerca del ecuador de la carrera,
el liderato de Froome continúa siendo indiscutible. Y Contador, pese al lastre
de los tres minutos en Andorra, es el único capaz de soportar su tiranía cuando
la carretera tira hacia arriba. Empiezan a ser pareja de hecho en esta Vuelta
regada de espectáculo pese a que la alta montaña no ha hecho todavía acto de
presencia, ni lo hará hasta el próximo sábado. El aperitivo de ayer en Xorret
de Catí nos está saciando el hambre a la espera de los próximos acontecimientos
en un corral de gallos donde las diferencias entre los 10 primeros están muy
apretada.
Ayer fue Froome quien
animó la ascensión final, cinco kilómetros al 9% con rampas de hasta el 20 y
21%. Con el primer acelerón eliminó a todos sus rivales salvo a Contador, Woods y Chaves,
el cuarteto del viernes en Alcossebre. Tras el segundo hachazo, poco después,
ya sólo tenía a su rueda al “Pistolero” y en el tercero y definitivo le dejó
solo, aunque Contador supo sufrir para no perderle de vista y engancharse a su
rueda tan pronto como comenzaba el descenso hacia la meta.
El resto de favoritos: Aru, Chaves, Nibali y Zakarin
reagrupados se lamian las heridas entre ellos perdiendo 17 segundos y a la
espera de que llegue el día en que el británico se muestre humano. Por detrás,
misma táctica para los De la Cruz, Roche, Yates o Van Garderen, con medio
minuto de pérdida. Diferencias no muy amplias para la general, pero
contundentes anímicamente y con Froome reafirmando su tiranía en esta Vuelta.
Tercera victoria para el Quick Step en esta Vuelta gracias a
la superioridad al sprint del joven corredor francés que formaba parte de una
fuga de 17 corredores que llegó compactada al pie del Xorret de Catí, donde
Bora-Hansgrohe marcó la pauta, imponiendo Buchmann un ritmo fuerte que fue
eliminando rivales hasta que su líder Rafal Majka realizó la aceleración
definitiva. Sabía que Alaphilippe era mal socio, pero era incapaz de dejarle
atrás por más que lo intentara. En el esprínt, el corredor de Quick Step fue
muy superior a Majka y también a Polanc, reenganchado en el descenso.
Hoy, tras la explosiva llegada
de ayer en Xorret de Catí,
uno de los muros más difíciles de esta Vuelta, el pelotón tenía que afrontar
una segunda etapa consecutiva prácticamente idéntica. La llegada, en esta
novena etapa, era otra auténtica pared y el líder Chris Froome dando el golpe
de autoridad conseguía su primer triunfo de etapa.
La serpiente multicolor se había acostado con una noticia inquietante. El
equipo Cannondale notificaba
a sus corredores que eran libres para buscar un nuevo destino para el año que
viene, pues no eran capaces de garantizar el presupuesto necesario para salir a
la carretera el próximo año. Los ciclistas respondieron trabajando duramente
durante casi toda la etapa, dando así visibilidad a la marca y tratando de
proteger a Woods que estuvo cerca del triunfo, pero Froome como un verdadero Caníbal
no quiere dejar nada a nadie.
No desperdicia las bonificaciones que puede, no permite que
nadie trate de amedrentarle, no renuncia a un triunfo de etapa si lo ve a tiro.
Chris Froome lo quiere todo en esta Vuelta. Absolutamente todo. No va a dejar
al resto del pelotón ni las migajas mientras tenga piernas para ello. Ha
planificado la temporada con el objetivo del doblete
Tour y Vuelta, sacrificando incluso su punto de forma en la
carrera francesa, y no va a dejar que se le escape el maillot rojo hasta
Madrid. Ha llegado a esta Vuelta en el estado de forma óptimo y unos gregarios
de primer nivel para sacarse al fin una espina que lleva clavada desde su
segundo puesto en 2011.
A su incontestable liderato en la clasificación hoy sumo este
triunfo en Cumbre del Sol su primera victoria de
etapa de la temporada. El líder de la carrera es uno de los corredores más
destacados del año con el triunfo en la general final del Tour
de Francia, pero a finales de agosto todavía no había ganado
ninguna etapa, situación inédita para él a estas alturas de la temporada.
Con esta victoria, Chris Froome se
afianza en la primera posición de la clasificación general y amplia el margen
sobre sus perseguidores. El británico mantendrá el rojo después del primer día
de descanso y con Esteban Chaves que se
postula como su gran rival con 36 segundos perdidos. El resto de sus rivales ya
llevan un retraso de más de un minuto.xoves, 24 de agosto de 2017
ALLESSANDRO FANTINI
Allessandro Fantini naceu en Fossacésia, Chieti
(Italia), o 1 de xaneiro de 1932. Faleceu aos 29 anos en Tréveris (Alemaña), o
5 de maio de 1961.
Foi un ciclista italiano coñecido polos alcumes de “Il
Tamburino dei Fossacesia” e “Sandrino”. Especialista en carreiras por etapas e
chegadas ao sprint. Atopou a morte nunha desafortunada caída (fractura de
cranio) durante a 6ª etapa da Volta a Alemaña de 1961.
Os seus éxitos máis importantes conseguiunos no Xiro
de Italia, con sete etapas gañadas e vestindo a maglia rosa durante nove días,
e no Tour de Francia, con dúas vitorias de etapa.
Profesional de 1955 a 1961 durante os cales
conseguiu 18 vitorias.
TRIUNFOS: 1955 vencedor de dúas etapas do Xiro de
Italia e dunha etapa do Tour de Francia.
1956, vencedor de dúas etapas do Xiro de Italia e
dunha etapa do Tour de Francia.
1957, vencedor de dúas etapas do Xiro de Italia e
dunha etapa no Gran Premio Ciclomotoristico.
1958, vencedor do G. P. de Giulianova Lido.
1959, vencedor dunha etapa do Xiro de Italia.
1960 vencedor da Milán-Vignola e de dúas etapas da
Volta a Alemaña.
1961, vencedor dunha etapa da Volta a Alemaña.
XIRO DE ITALIA: 1955 (15º, máis dúas etapas), 1956
(6º, máis dúas etapas), 1957 (21º, máis dúas etapas), 1958 (47º), 1959 (19º,
máis unha etapa) e 1960 (58º).
TOUR DE FRANCIA: 1955 (25º, máis unha etapa), e 1956
(48º, máis unha etapa).
VOLTA A ESPAÑA: 1959 abandonou.
Outros resultados dignos de mención: 1955, terceiro
na Coppa Mostra do Tessile e terceiro na Coppa Cittá dei Busto Arsizio. 1957,
terceiro no GP Industria e Commercio dei Prato. 1958, segundo no G. P. de
Avezzano e segundo no Xiro de Piemonte. 1959, terceiro no G. P. de Acqui,
segundo no G. P. de Giulianova e segundo no Xiro dell´Emilia. 1960, terceiro no
G. P. de Giulianova. 1961, terceiro na Milán-Turin.
EQUIPOS: 1955 Lygie. 1956-1957 Atala. 1958-1959
Atala-Pirelli e 1960-1961 Gazzola.domingo, 20 de agosto de 2017
LA VUELTA CICLISTA A ESPAÑA 2017
Ayer comenzó el mayor espectáculo del mundo…
Y no, no es el circo, es la 72ª edición de la Vuelta Ciclista a España que un año más, sigue fiel a su estilo
con un buen número de finales en alto (9) y etapas de media montaña que
servirán de reclamo para los grandes escaladores, en detrimento de unos
velocistas que gozarán de pocas oportunidades (solo cinco). La carrera partió
ayer desde la localidad de Nimes, la ciudad más española de Francia con la
crono por equipos que
gano el BMC que distanció en seis segundos al Quick Step. Entre los favoritos,
el mejor colocado fue Chris Froome, a sólo nueve segundos de Rohan Dennis,
primer líder tras la crono. También tuvieron un buen día los hermanos Yates y
Esteban Chabes, que solo perdieron 17 segundos. El resto de los aspirantes al trono, se dejaron
más de medio minuto. Vincenzo Nibali (31), Alberto Contador (35), Fabio Aru
(41) y Bardet (46). Una diferencia remontable hasta el próximo 10 de septiembre
en que finalizará después
de recorrer el Levante español, Andalucía y la zona norte a lo largo de más de
tres mil kilómetros de recorrido.
La segunda etapa extremadamente llana, transcurrió con un
guión preestablecido por territorio francés que el Quick Step hizo saltar por
los aires. El viento del Mediterráneo era el único que podía desestabilizar al
pelotón y el equipo belga lo aprovechó con una jugada maestra que le dio la
victoria y el liderato a Yves Lampaert.
Entre los hombres de la general, Nibali recortó tiempo a todos
los demás. Chaves perdió cinco segundos, Froome y Aru ocho y Bardet y Contador
13. Diferencias mínimas antes de la etapa de mañana con llegada a Andorra que
supondrá el primer test para medir las fuerzas de todos los aspirantes.
Como en los últimos años, la nómina de participantes es bastante buena.
Entre los que no estuvieron a la altura de lo que esperaban en el Tour de Francia
2017 y entre los que quieren sacarse la espinita con esta carrera, al final nos
encontramos con un número importante de ciclistas de primer nivel, que pueden
ayudar a que esta Vuelta sea una de la más grande carrera del mundo.
La lista de los principales favoritos a ganar esta Vuelta a
España están:
El británico Chris Froome que ha
ganado este año su cuarto Tour y que está a uno de sumarse al Olimpo de los más
grandes, tiene una espinita clavada con la Vuelta a España después de
acabar tres
veces en segundo lugar. Froome no quiere dejar el ciclismo sin
apuntarse esta grande, que fue donde verdaderamente explotó como ciclista.
Pese a venir de cumplir el objetivo de
ganar el Tour, Chris Froome se presentó en la salida de Nimes como es
costumbre, rodeado
de un gran equipo, pues el Sky se presenta con Wouter Poels y
Diego Rosa, amén de los españoles David López y Mikel Nieve, como principales
gregarios de cara a las etapas decisivas y que le
arroparán en la montaña. Completan el nueve: Christian Knees, Gianni
Moscon, Salvatore Puccio y Ian Stannard.
La temporada 2017 para Vincenzo
Nibali se centraba en dos objetivos: el Giro de Italia y
la Vuelta a España. En la carrera de su casa no pudo con Tom Dumoulin y tampoco
con Nairo Quintana, quedándose tercero. La Vuelta, fue su primera grande que
ganó en 2010, este año espera volverla a ganar y conseguir así su gran victoria
en un año en el que no está logrando buenos resultados.
Tiene a su favor el hecho de ser el
favorito que ha preparado a conciencia esta carrera, y no como el
resto que viene del Tour. En cambio, está el hecho de que su equipo, el Bahrain
Merida, cuenta con importantes ausencias, aunque aún así, el italiano contará
con gente veterana como Valerio Agnoli, Franco Pellizotti o Giovanni
Visconti,
amén de su hermano menor, Antonio.
Una lesión privó a Fabio Aru de
estar en el Giro, el que iba a ser su gran objetivo del año. Al no correrlo,
vimos al italiano del Astana luchando por el Tour, llevarse una etapa y el
quinto puesto de la general final, además de vestir el amarillo, ahora. El de
Cerdeña regresa así a la carrera que le encumbró definitivamente como un
campeón en 2015.
Con el italiano como jefe de filas, viene
también el escarabajo colombiano Miguel Ángel López (Superman), que tendrá
un papel secundario, aunque ya
demostró en la Vuelta a Burgos que puede decir muchas cosas y bien a pese
a sus 23 años. Completarán el Astana en esta Vuelta dos españoles de mucho nivel
como son: Luis León Sánchez y Pello Bilbao, que apuntan como los
mejores escuderos de Aru y López en la carrera españolas.
Desde su debut profesional en 2012 y su
sorprendente Tour de 2013, Romain Bardet no
ha corrido otra gran vuelta que no fuera la de su país. De hecho, no ha
conseguido ni siquiera una victoria en una carrera que se haya corrido
fuera de Francia, de ahí que su estreno en una gran vuelta que no sea el Tour,
en este caso la Vuelta a España, genera ciertas dudas.
Si bien, no puedo dejar fuera de esta lista de favoritos a un ciclista
tan combativo como él y que ha demostrado, más de una vez, ser capaz
de ganar el Tour de Francia. Por si acaso el francés no estuviese al nivel para
estar entre los mejores, el equipo AG2R se guarda la opción de Domenico
Pozzovivo, un ciclista siempre fiable para firmar un top 10.
Aunque no es el último campeón, el dorsal ‘1’ de la Vuelta a España 2017 lo
llevará “El Pistolero de Pinto”, detallazo
de la organización para con el tres veces ganador de esta carrera, que ha
anunciado su retirada. La ocasión de ver a Alberto Contador luchar por una
grande más, aunque no está en su mejor momento, es un aliciente para seguir
esta Vuelta.
Como poco, el Pistolero de Pinto buscará regalar alguna victoria al
equipo que confió en él para este año 2017, el Trek. La formación
estadounidense rodeo a Contador con dos españoles, Jesús Hernández (su
hombre de confianza en toda su carrera deportiva) y Markel Irizar, más Jarlison
Pantano, el escarabajo colombiano que ha sido su ojito derecho en la temporada
de su despedida.
La lista de ciclistas de renombre no queda
ahí. Un escalón por debajo de estos, no debemos olvidar que en la Vuelta a
España veremos a ciclistas de la talla de Ilnur Zakarin, Rafal Majka,
Warren Barguil, Steven Kruijswijk, Esteban Chaves (junto con los hermanos
Yates), Louis Meintjes, Teejay Van Garderen o un Andrew Talansky que
el año pasado fue quinto.
Aparte de estos, cabe mención especial a
los dos líderes del equipo Movistar: Rubén Fernández y Marc Soler.
Sin Quintana ni Valverde, el equipo española confía en esta Vuelta a dos de los
llamados a encabezar la nueva hornada de campeones españoles, dos ganadores
del Tour del Porvenir a los que hay ganas de ver en una situación como ésta,
con libertad para brillar por cuenta propia en una grande.
Cada carrera tiene sus favoritos y unos
puntos interesantes en cada etapa del recorrido. La Vuelta no es una excepción,
quedan 19 días emocionantes que podrían cambiar el devenir de la carrera.
xoves, 17 de agosto de 2017
ALBERTO CONTADOR CUELGA LA BICICLETA
La semana pasada saltaba
la noticia: El Pistolero de Pinto se retira.
Atrás se quedan 15 años en la elite del ciclismo mundial, 77 victorias como
ciclista profesional y sobre todo nos deja la retina llena de cabalgadas y
duelos de leyenda, dando mucho espectáculo con sus ataques imposibles y una fe
inquebrantable de sí mismo.
Alberto Contador se va,
como anteriormente se fueron otros y como se irán los siguientes. Creo que se
va tarde. Él no piensa lo mismo, le queda una bala en la recamara de sus piernas
para en el último duelo intentar morir, matando. O morir sufriendo y sudando
sangre por esas carreteras donde anteriormente era el amo y señor. Se hace un
vacio en el ciclismo español que será difícil llenar en los próximos años, ya
veremos lo que tardamos en recuperarnos y volver a contar con corredores para
las grandes vueltas.
Hay que reconocer que se
pierde a un gran ciclista, un gran campeón y uno de los mejores del ciclismo
español. Se va ese ciclista ofensivo que tanto nos gusta a los aficionados.
Espero y deseo que el relevo llegue pronto, pero será muy difícil.
El Pistolero de Pinto ha
dicho basta, se retira. A sus 35 años ha decidido poner punto y final a su
carrera como ciclista profesional con siete grandes conquistadas: dos Giros de
Italia (2008 y 2015), dos Tours de Francia (2007 y 2009) y tres Vueltas a
España (2008, 2012 y 2014). Un palmarés envidiable que debería valerle para ser
considerado como uno de los mejores deportistas españoles de todos los tiempos,
pero en esa trayectoria esta la mancha del positivo en 2010.
Por esa mancha, Contador
fue sumando detractores que hace que los aficionados nos dividamos casi a
partes iguales, por lo que a pesar de sus éxitos es tan querido como odiado.
Los españoles amamos tan
rápido como enterramos a nuestros propios mitos. Tenemos el ejemplo de la
subida al Mont du Chat el pasado 9 de
julio, durante el Tour de Francia cuando llegó a meta a 4:20 de Froome. Tras
reconocer que las piernas no le habían respondido, sus detractores se le
tiraron al cuello, instándole a que se retirase y criticando su mal Tour.
Miguel de Unamuno hablaba
de la envidia como “la plaga de nuestra sociedad,
la gangrena del alma española”, por eso es que el simple triunfo genera
adeptos y detractores (así es el deporte). Contador ha ganado mucho, pero
después de los éxitos también llegan las caídas. El deporte, al fin y al cabo,
se mueve en esos términos.
El Pistolero de Pinto fue
sancionado por dopaje tras dar positivo por clembuterol en 2010, siendo
desposeído del Tour de ese año, de la Volta de Cataluña y del Giro de 2011,
entre otras cosas. La sanción fue de dos años, pero el castigo social todavía
perdura. Muchos aficionados al ciclismo nunca le perdonaremos aquello. Suerte
que desde entonces, no ha vuelto a ganar el Tour (el público le abuchearía),
aunque si ganó el Giro de 2015 y la Vuelta de 2012 y 2014. El silencio a veces
es más sonoro, ya que es inevitable que la sombra de la sospecha estuvo
presente en cada uno de esos triunfos.
Tras la sanción, el
“Pistolero de Pinto” siempre entraba en las quinielas de los favoritos para
ganar un nuevo Tour. Sin embargo, esa condición no fue acompañada de
resultados. Desde entonces, en sus cinco participaciones en la ronda francesa,
su mejor posición fue el cuarto puesto en 2013, abandono en dos ocasiones (2014
y 2016) y en la edición de este año quedó noveno, a 8:49.
Tras las críticas de los
críticos y, como la memoria deportiva suele ser corta quiero recordar que
Alberto Contador siempre estuvo inmerso en equipos conflictivos con gente muy pero
que muy sospechosa:
Su arranque como profesional
fue en el ONCE de Manolo Saez, el otro cabecilla de la trama “Operación Puerto”
y que Contador, a diferencia de Alejandro Valverde se salvo, para desembocar en
el castigado Liberty Seguros.
Luego se fue al
controvertido Discovery Channel, es decir, el equipo heredero del US Postal,
que comandaba Johan Bruyneel, es decir, el director de Lance Armstrong y sus
siete Tours anulados. Dentro del Discovery, en el duelo entre pistoleros
ventajistas Contador pidió plaza en el vergel de los éxitos y las tinieblas,
ganando su primer Tour en 2007.
La desaparición del
Discovery Channel hizo posible que el
Pistolero de Pinto se embarcarse con Bruyneel, en el convulso Astana, que había
heredado la estructura del ONCE/Liberty Seguros de Manolo Saez y donde algunos
de sus ciclistas practicaban las
transfusiones de sangre ajena, dejando un puñado de positivos y que por eso fue
excluido de participar en el Tour de 2008, impidiéndole defender su corona del
año anterior. Tras distanciarse de Bruyneel por ser protector de Lance
Armstrong, fichó por el Saxo Bank de Bjarne Riis, cuya conexión con el dopaje
no necesita sospechas: admitió haberse dopado durante cinco años y “COMO TODOS”. Para mí, el protagonista no es Riis, sino
quien decidió ponerse a su lado que después de su tercer Tour en las tres
últimas participaciones apuntaba a ciclista de época. Nadie lo dudaba. Hasta
temblaba Miguel Indurain. El Saxo Bank más tarde se transformaría en el Tinkoff
del ruso Oleg Tinkov, un magnate que no dudó en humillarle porque consideraba
que su rendimiento no justificaba el contrato millonario de un Pistolero en
decadencia. Tras fichar por el Trek, el díscolo empresario acentuó sus ataques
llegando a insinuar el consumo de sustancias prohibidas.
Incuestionablemente, la
imagen del Pistolero ya estaba muy deteriorada después de cumplir la sanción
del TAS aunque logró mantenerse entre la clase alta, con los ya mencionados
éxitos en el Giro y Vuelta, pero sin resultados brillantes en el Tour, su
carrera fetiche, la que le dio y le quitó todo.
El próximo sábado, arranca
en Nimes la Vuelta a España de su despedida. Tres semanas de homenajes para el
escalador que supo encandilar a los aficionados. Un ciclista que seguirá unido
al ciclismo con la fundación que lleva su nombre, destinada al fomento de la
cantera, con equipos juveniles y sub-23 y que el próximo año pretende formar un
grupo continental en la tercera división del ciclismo profesional.
Para muchos será el mejor
ciclista español del siglo XXI, pero lo cierto es que para otros estará siempre
marcado por el dopaje.
Yo podría perdonarle, lo mismo que soy capaz de perdonar ofensas
mayores.
Pero quiero saber cuántas veces se
equivoco y cuantas nos engaño.
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