xoves, 17 de agosto de 2017

ALBERTO CONTADOR CUELGA LA BICICLETA

La semana pasada saltaba la noticia: El Pistolero de Pinto se retira. Atrás se quedan 15 años en la elite del ciclismo mundial, 77 victorias como ciclista profesional y sobre todo nos deja la retina llena de cabalgadas y duelos de leyenda, dando mucho espectáculo con sus ataques imposibles y una fe inquebrantable de sí mismo.
Alberto Contador se va, como anteriormente se fueron otros y como se irán los siguientes. Creo que se va tarde. Él no piensa lo mismo, le queda una bala en la recamara de sus piernas para en el último duelo intentar morir, matando. O morir sufriendo y sudando sangre por esas carreteras donde anteriormente era el amo y señor. Se hace un vacio en el ciclismo español que será difícil llenar en los próximos años, ya veremos lo que tardamos en recuperarnos y volver a contar con corredores para las grandes vueltas.
Hay que reconocer que se pierde a un gran ciclista, un gran campeón y uno de los mejores del ciclismo español. Se va ese ciclista ofensivo que tanto nos gusta a los aficionados. Espero y deseo que el relevo llegue pronto, pero será muy difícil.
El Pistolero de Pinto ha dicho basta, se retira. A sus 35 años ha decidido poner punto y final a su carrera como ciclista profesional con siete grandes conquistadas: dos Giros de Italia (2008 y 2015), dos Tours de Francia (2007 y 2009) y tres Vueltas a España (2008, 2012 y 2014). Un palmarés envidiable que debería valerle para ser considerado como uno de los mejores deportistas españoles de todos los tiempos, pero en esa trayectoria esta la mancha del positivo en 2010.
Por esa mancha, Contador fue sumando detractores que hace que los aficionados nos dividamos casi a partes iguales, por lo que a pesar de sus éxitos es tan querido como odiado.
Los españoles amamos tan rápido como enterramos a nuestros propios mitos. Tenemos el ejemplo de la subida al Mont du Chat  el pasado 9 de julio, durante el Tour de Francia cuando llegó a meta a 4:20 de Froome. Tras reconocer que las piernas no le habían respondido, sus detractores se le tiraron al cuello, instándole a que se retirase y criticando su mal Tour.
Miguel de Unamuno hablaba de la envidia como “la plaga de nuestra sociedad, la gangrena del alma española”, por eso es que el simple triunfo genera adeptos y detractores (así es el deporte). Contador ha ganado mucho, pero después de los éxitos también llegan las caídas. El deporte, al fin y al cabo, se mueve en esos términos.
El Pistolero de Pinto fue sancionado por dopaje tras dar positivo por clembuterol en 2010, siendo desposeído del Tour de ese año, de la Volta de Cataluña y del Giro de 2011, entre otras cosas. La sanción fue de dos años, pero el castigo social todavía perdura. Muchos aficionados al ciclismo nunca le perdonaremos aquello. Suerte que desde entonces, no ha vuelto a ganar el Tour (el público le abuchearía), aunque si ganó el Giro de 2015 y la Vuelta de 2012 y 2014. El silencio a veces es más sonoro, ya que es inevitable que la sombra de la sospecha estuvo presente en cada uno de esos triunfos.
Tras la sanción, el “Pistolero de Pinto” siempre entraba en las quinielas de los favoritos para ganar un nuevo Tour. Sin embargo, esa condición no fue acompañada de resultados. Desde entonces, en sus cinco participaciones en la ronda francesa, su mejor posición fue el cuarto puesto en 2013, abandono en dos ocasiones (2014 y 2016) y en la edición de este año quedó noveno, a 8:49.
Tras las críticas de los críticos y, como la memoria deportiva suele ser corta quiero recordar que Alberto Contador siempre estuvo inmerso en equipos conflictivos con gente muy pero que muy sospechosa:
Su arranque como profesional fue en el ONCE de Manolo Saez, el otro cabecilla de la trama “Operación Puerto” y que Contador, a diferencia de Alejandro Valverde se salvo, para desembocar en el castigado Liberty Seguros.
Luego se fue al controvertido Discovery Channel, es decir, el equipo heredero del US Postal, que comandaba Johan Bruyneel, es decir, el director de Lance Armstrong y sus siete Tours anulados. Dentro del Discovery, en el duelo entre pistoleros ventajistas Contador pidió plaza en el vergel de los éxitos y las tinieblas, ganando su primer Tour en 2007.
La desaparición del Discovery Channel  hizo posible que el Pistolero de Pinto se embarcarse con Bruyneel, en el convulso Astana, que había heredado la estructura del ONCE/Liberty Seguros de Manolo Saez y donde algunos de sus ciclistas  practicaban las transfusiones de sangre ajena, dejando un puñado de positivos y que por eso fue excluido de participar en el Tour de 2008, impidiéndole defender su corona del año anterior. Tras distanciarse de Bruyneel por ser protector de Lance Armstrong, fichó por el Saxo Bank de Bjarne Riis, cuya conexión con el dopaje no necesita sospechas: admitió haberse dopado durante cinco años y “COMO TODOS”. Para mí, el protagonista no es Riis, sino quien decidió ponerse a su lado que después de su tercer Tour en las tres últimas participaciones apuntaba a ciclista de época. Nadie lo dudaba. Hasta temblaba Miguel Indurain. El Saxo Bank más tarde se transformaría en el Tinkoff del ruso Oleg Tinkov, un magnate que no dudó en humillarle porque consideraba que su rendimiento no justificaba el contrato millonario de un Pistolero en decadencia. Tras fichar por el Trek, el díscolo empresario acentuó sus ataques llegando a insinuar el consumo de sustancias prohibidas.
Incuestionablemente, la imagen del Pistolero ya estaba muy deteriorada después de cumplir la sanción del TAS aunque logró mantenerse entre la clase alta, con los ya mencionados éxitos en el Giro y Vuelta, pero sin resultados brillantes en el Tour, su carrera fetiche, la que le dio y le quitó todo.
El próximo sábado, arranca en Nimes la Vuelta a España de su despedida. Tres semanas de homenajes para el escalador que supo encandilar a los aficionados. Un ciclista que seguirá unido al ciclismo con la fundación que lleva su nombre, destinada al fomento de la cantera, con equipos juveniles y sub-23 y que el próximo año pretende formar un grupo continental en la tercera división del ciclismo profesional.
Para muchos será el mejor ciclista español del siglo XXI, pero lo cierto es que para otros estará siempre marcado por el dopaje.
Yo podría perdonarle, lo mismo que soy capaz de perdonar ofensas mayores. 
Pero quiero saber cuántas veces se equivoco y cuantas nos engaño.

xoves, 10 de agosto de 2017

LEANDRO FAGGIN

Leandro Faggin naceu o 18 de xullo de 1933 en Padova (Italia). Faleceu en Padova (Italia) a consecuencia dunha longa e penosa enfermidade o 6 de decembro de 1970 aos 37 anos.
Foi un deportista italiano que competiu en ciclismo na modalidade de pista. Potente rodador, gran loitador, especialista nas probas de persecución. Campión de Italia amateur (persecución e quilómetro), tres veces campión do mundo e récord mundial de 1 quilómetro e 5 quilómetros.
Participou nos Xogos Olímpicos de Melbourne de 1956, obtendo dúas medallas de ouro, nas probas de quilómetro contrarreloxo e persecución por equipos xunto a Antonio Domenicali, Franco Gandini e Valentino Gasparella.
Gañou 12 medallas no Campionato Mundial de Ciclismo en Pista entre os anos1954 e 1968.
Despois da súa morte a escola de ciclismo de Padua leva o seu nome o mesmo que o Velódromo de Monti e unha rúa en Ponche San Nicoló que foi inaugurada sen que a familia soubéseo.
Profesional de 1957 a 1969.
TRIUNFOS: 1957-1958-1959-1960-1961-1962-1963-1964-1965-1966-1967 e 1968 Campión de Italia de Persecución.
1958 récord do Mundo de 5 quilómetros (6´06”40.
1959 Campión de Italia Omnium e vencedor dos Seis Días de Nova York con Ferdinando Terruzzi.
1961 récord do Mundo de 5 quilómetros (6´02”40 e vencedor dos Seis Días de Melbourne con John Young.
1963 Campión do Mundo de Persecución.
1964 vencedor dos Seis Días de Melbourne con Ferdinando Terruzzi e dos Seis Días de Milán con Rik Van Steenbergen.
1965 Campión do mundo de Persecución, vencedor dos Seis Días de Adelaida con Joe Ciarola e dos Seis Días de Montreal con Freddy Eugen.
1966 vencedor dos Seis Días de Montreal con Freddy Eugen.
1968 vencedor dos Seis Días de Melbourne con Dieter Kemper e dos Seis Días de Montreal con Horst Oldenburg.
Nunca participou en ningunha das tres grandes.
Outros resultados dignos de mención: 1961, terceiro no Campionato do Mundo de persecución. 1962, segundo no Campionato do Mundo de Persecución. 1964, segundo no Campionato do Mundo de Persecución. 1967 e 1968, terceiro no Campionato do Mundo de Persecución.
EQUIPOS: 1957 Lygie. 1958-1960 Atala-Pirelli. 1961 Ignis-Fides. 1962 Gazzola. 1963-1964 Termozeta. 1965-1967 GBC. 1968 Kelvinator e 1969 Scic.

domingo, 6 de agosto de 2017

LLEGAN LOS NUEVOS VALORES DEL CICLISMO

Después de  terminado un Tour de Francia más emocionante que otros años, pero que al final ha vuelta a ganar Chris Froome, llega la 72ª edición de la Vuelta Ciclista a España con una importante participación entre los 198 corredores de los 22 equipos inscritos que saldrán desde la localidad francesa de Nimes con el objetivo de enfundarse La Roja en Madrid.

Después de una fiesta, el próximo 19 y hasta el 10 de septiembre llega la otra fiesta del ciclismo. Un  ciclismo que aunque está de fiesta, trata a sus ciclistas con crueldad, haciendo que una fina línea separe la gloria y la desgracia. Un bache, una caída, un pinchazo, una distracción, una pájara..., son demasiados elementos incontrolables que hace que la incertidumbre sea permanente y donde nada es lo que parece, por eso es, que este deporte apasiona a todo el mundo.

Unipublic la empresa organizadora de la Vuelta Ciclista a España, al cierre del plazo de preinscripción ha confirmado la ya anunciada presencia del recién ganador del Tour y la de Alberto Contador. Entre los preinscritos también figuran el francés subcampeón de Tour 2017 Romain Bardet y los italianos Fabio Aru y Vincenzo Nibali, que ya saben lo que es ganar la Vuelta, los hermanos  Simón y Adam Yates, el escarabajo Esteba Chaves y el último Rey de la Montaña del Tour de Francia Warren Barguil.

También estarán en la ronda española otros ciclistas destacados como Rafal Majka, Ilnur Zakarin, Andrew Talansky, George Bennett, Louis Meintjes y Julian Alaphilippe.
Entre las principales ausencias estará el gran escarabajo colombiano Nairo Quintana, jefe de filas del Movistar, que ya había anunció que no defendería su triunfo de 2016 en La Vuelta al haber centrado su preparación para el Giro de Italia y el Tour de Francia.
Tampoco estará su compañero de equipo Alejandro Valverde por las secuelas de la caída en el Tour.
A esta edición de la Vuelta a España llegan apretando muy fuerte las nuevas generaciones.
Los Fabio Aru, Bardet, Barguil, Doumoulin, Pinot, durante esta temporada han dado un paso hacia adelante y lo que hasta ahora era un proyecto, se está convirtiendo en realidad. La última de las tres grandes de la temporada seguramente confirme esos augurios, lo que supondrá un punto de inflexión a la hora de establecer favoritos para ganar esta Vuelta.
Están pidiendo paso a los grandes nombres de los últimos años (Contador, Froome, Nairo Quintana, Nibali, Valverde) y lo hacen no llamando a la puerta sino derribándola a golpe de pedalada a pedalada.
Con un Fabio Aru más fino que nunca, con un Bardet en un estado de forma excepcional y en plan valiente como lo demostró en este Tour y con un Tom Doumoulin ganador del último Giro frente al todopoderoso Tiburón Nibali, todo hace pensar que la brecha entre los grandes y los aspirantes se cerró definitivamente. No hay más que volver la vista atrás para ver que al Pistolero de Pinto se le mojo la pólvora y que las dentelladas del Tiburón de Mesina ya no son mortales. Los años no pasan en balde ni perdonan, ya no están para ganar una grande. Mi máximo respeto por ellos y por los momentos impresionantes que nos dieron, pero ya no parece que estén para aguantar tres semanas al máximo nivel.
En el caso de Froome (32 años), personalmente me sorprendió verle llegar al día de descanso del Tour sin poder sentenciar la carrera y rodeado de candidatos a muy poco tiempo y sin ese dominio característico de los últimos años. Otro síntoma de que no pesan los kilos, pesan los años. No quiero decir que no pueda ganar el quinto Tour, pero es indudable que se le multiplican los enemigos y que además son todos muy valientes.
De los que derriban las puertas y que llegan a la Vuelta con aspiraciones de llegar a Madrid de rojo, me gustan todos: El descaro de Fabio Aru, el crecimiento de Bardet, el futuro de Barguil, la revelación que supone Calmejane, el CICLISTA (con mayúsculas) que es Dumoulin, la valentía y la clase de Mikel Landa, la brega de Pinot, o los hermanos Yates. Todos ellos ya están aquí, vienen para quedarse, quieren su parte del pastel y lo quieren ya.
Por la calidad del espectáculo y por la expectación que han generado, quiero expresar mi más sincera felicitación a esta generación.

domingo, 30 de xullo de 2017

FRANÇOIS FABER

Jean François Faber alcumado “O Xigante de Colombes”, naceu en Aulnay sur Itan (Luxemburgo), o 26 de xaneiro de 1887. Faleceu en combate na Primeira Guerra Mundial aos 28 anos o 9 de maio de 1915.
Foi un ciclista profesional luxemburgués de principios do século XX, cuxo maior mérito foi conseguir a vitoria final no Tour de Francia de 1909. Gran atleta e un dos grandes campións da súa época.
O pai era peón natural da localidade de Wiltz en Luxemburguo  e a súa nai de Lorena, por aquel entón pertencente ao Imperio Alemán.
François Faber naceu en Francia, pero optou pola nacionalidade luxemburguesa do seu pai. A pesar de portar  pasaporte luxemburgués, viviu toda a súa vida en Francia e considerábase francés. O seu patriotismo francés levoulle a enrolarse como voluntario na Lexión estranxeira ao comezo da Primeira Guerra Mundial. Segundo a crónica da época, o gañador luxemburgués do Tour de Francia morreu nunha trincheira no fronte oeste durante a Batalla de Artois. Cando recibiu un telegrama dicindo que a súa muller dera a luz a unha nena saltou de alegría. Un agudo alemán deuse conta, disparando e causándolle a morte (o seu corpo nunca foi atopado).  O seu rexemento perdeu 1.950 de 2.900 homes no ataque. O Tribunal do Sena decláraoficialmente morto o 25 de febreiro de 1921.
En 1891 a súa familia instálase en Colombes, onde a necesidade de man de obra era moi forte. En 1895 grazas aos ingresos polo seu traballo compran un pequeno pavillón preto da ponte de Argeteuil. En 1900 con 13 anos deixa a escola para irse a traballar como: camareiro, porteiro, traballador da construción naval e obreiro.
En 1904, aos 17 anos, é contratado como estibador no porto de Courbevoie, onde xa traballan dous dos seus medio irmán. Foi precisamente aí onde se sobe por primeira vez nunha bicicleta prestada por un colega algún tempo. Esta experiencia agrádalle tanto que se compra na primavera de 1906, a súa primeira bici.
En só dous anos de aprendizaxe e entrenos por libre durante o tempo que o traballo lle deixaba libre e coa súa nova bici decide participar como independente no Tour de Francia de 1906.
Adxudícanlle o dorsal 70 na categoría denominada "perforado", que prohibe calquera cambio de bici durante a proba. Terminou con honra a primeira etapa en Lille a 25 minutos do gañador Émile Georget. Na segunda etapa, forma parte dunha fuga de seis ciclistas onde ía Lucien Petit-Breton pero cae ao paso por Cambrai. Aínda así é décimo na xeral ao final da etapa en Nancy. O 7 de xullo un columnista deportivo dicía: "Este neno, ten un valor real, aínda lle falta afacerse a estas carreiras tolas".
A terceira etapa entre Nancy e Dijon é para explorar as montañas medianas co cruzamento do Ballon de Alsacia . A experiencia é particularmente difícil, xa que perdeu máis de seis horas co vencedor da etapa René Pottier . Ao final da cuarta etapa en Grenoble, é 16º na xeral de vinte e cinco ciclistas que seguen en carreira. Esgotado, o 15 de xullo terminou a sexta etapa en Marsella ás 9 da noite, máis de sete horas despois do peche do último control oficial, sendo descualificado. Con todo, decidiu continuar a viaxe con outros dous ciclistas na mesma situación. A decepción nesta primeiro experiencia non lle causa dúbidas nin decepcións, todo o contrario reafírmao para converterse en ciclista. O 30 de setembro inscríbese para participar na edición da París-Tours, terminando décimo terceiro a trinta e cinco minutos do gañador Lucien Petit-Breton. A súa actuación no Tour de Francia non pasara totalmente desapercibida, a edición do 29 de setembro de Auto distinguíuno como a firme esperanza de futuro do ciclismo francés. Ao día seguinte, no mesmo periódico, Charles Ravaud considérao como un dos futuros valores a gañar esta proba.
O seu bo comportamento no Tour de 1906 permitiulle chamar a atención dos observadores das carreiras ciclistas, polo que é abordado por Alphonse Baugé, ex columnista da Bicicleta, autor de libros sobre o oficio de director deportivo e adestrador entón oficial do equipo de ciclismo do Traballo. Arránxallas para que firme co equipo Labor para toda a tempada de 1907. O acordo foi asinado a principios de 1907, na sede do equipo con Maurice de Cleves (fundador e director da marca do Labor) e en presenza de Baugé. O primeiro evento no que participa é na Bordeus-París na que se presenta con tres compañeiros de equipo: Augustin Ringeval , Léon Rabot e Lucien Pothier . Ringeval terminou segundo, mentres que Faber terminou en sexto lugar. Ese mesmo ano, tamén participa na París-Bruxelas carreira na que terminou en sexto lugar.
Faber, despois da súa vitoria no
Tour de Francia de 1909.
Antes do inicio do Tour de Francia de 1907, Alphonse Baugé foi ascendido a director deportivo do equipo. Faber comezou bastante ben esta quinta edición do Tour de Francia: é o terceiro na terceira etapa entre Metz e Belfort. Na noite da cuarta etapa a Lyon, é sexto na xeral e segundo na clasificación "perforada". Na seguinte etapa, demostra que é un gran escalador, en contra ao seu tamaño (88 kg para 1,78 m). De feito, foi o único que aguantou o ritmo imposto por Émile Georget. Terminou segundo na etapa a só uns poucos minutos. A segunda parte do Tour de Francia, con todo, é máis complicado: unha lesión recorrente debido ao sillín e dúas caídas mínguanlle as facultades e as súas forzas. Con todo, terminou o Tour no sétimo lugar na clasificación xeral.
O inicio da tempada 1908 está marcada pola vontade de Ernest Paul, o seu medio irmán quería seguir o seu exemplo e participar en carreiras ciclistas. Tamén estubo marcada pola decisión de abandonar ao equipo e unirse nun primeiro momento ao Peugeot, o equipo ciclista dos franceses para participar na París-Roubaix e na Bordeus-París. Na París-Roubaix, ataca e logra escapar: ten tres minutos antes de Douai. A 150 metros do Velódromo de Roubaix, cando tiña gañada a carreira, cae. Este accidente fíxolle perder dous postos terminando terceiro por detrás de Van Hauwaert e Lorgeou . Na Bordeus-París, ten que abandonar despois dunha picada e varias caídas. Tamén se dá por vencido na París-Bruxelas, por mor dunha falla física mentres que o seu medio irmán Ernest corre a súa primeira carreira coa camiseta de Alcyon terminou sétimo. Faber integrado no equipo Peugeot foi seleccionado para participar no Tour de Francia; Ernest Paul tamén. Faber no Alcyon estivo a piques de gañar o seu primeiro Tour.
O Tour comeza bastante mal para François Faber que combina os problemas mecánicos e picadas nas dúas primeiras etapas. Ao final da segunda etapa en Metz , é vixésimo sexto na xeral. Na seguinte etapa, escápase no ascenso a Alsaza con Gustave Garrigou. No descenso, aproveitando unha caída deste último, logra gañar a súa primeira carreira. Dous días máis tarde, repetiuse na cuarta etapa e gañou de novo. Dous días máis tarde, terminou segundo en Grenoble detrás do seu compañeiro Georges Passerieu. O equipo Peugeot de Faber domina o Tour gañando todas as etapas. Passerieu e Petit-Breton dominan a xeral de principio a fin. En Grenoble, Faber regresou á quinta posición da xeral. Despois deste claro dominio de Lucien Petit-Breton o equipo ofrece outras oportunidades para Faber que gañou a oitava etapa en Toulouse e a duodécima en Brest. Á súa chegada a París, é segundo na xeral e gañou a clasificación Wolber de "pneumáticos desmontables".
Esta mesma tempada tamén consegue un terceiro posto en París-Tours e participa o 8 de novembro na cuarta edición do Xiro de Lombardía logrando o primeiro posto.  
O  25 de xaneiro de 1909 rexeita a nacionalidade francesa esixindo a luxemburguesa, nacionalidade do seu pai. Nunca quedo claro por que dera ese paso: A hipótese máis probable era o seu desexo de escapar do servizo militar, a duración entón era de dous anos, o que probablemente habería alterar a súa carreira deportiva.
O 3 de febreiro, Léopold Alibert, o xefe do equipo de ciclismo Peugeot, atácalle violentamente nunha carta aberta publicada no Auto no que revela un incumprimento do contrato pola iniciativa de Faber para asinar por Alcyon. Ao día seguinte, no mesmo periódico, Faber explica que esta decisión tomouse unilateralmente sen romper o diálogo co Peugeot e respectando aos seus interlocutores polo que non entendía a desesperación tan ruidosa de Aliberts.
En abril, correu a súa primeira carreira co equipo de Alcyon: a Milán-San Remo ocupando o sexto lugar e a París-Roubaix. Esta carreira terminouna para el nun decepciónante quinto posto, xa que dedicara todo o mes de marzo para adestrar especificamente para esta carreira. O 18 de abril, gañou a Sedan-Bruxelas. En maio, por un problema nos ollos contraídos na París-Roubaix, terminou cuarto a Bordeus-París. O 19 de xuño, gañou a París-Bruxelas, de novo ante Garrigou que era mellor que el no sprint.
O Tour de Francia de 1909 comezouno cun segundo lugar na primeira etapa, e gañando as seguintes cinco etapas. Dous días despois da súa quinta vitoria en Niza, é o seu medio irmán Ernest quen gaña a sétima etapa. O 19 de xullo, vese atrapado nunha caída colectiva: terminou a etapa, sangrando pola cabeza e nun estado cualificado de "coma" (non se retira). O 23 de xullo, gañou en Bordeus a súa sexta vitoria de etapa. O 1 de agosto, gaña en París o seu primeiro Tour de Francia. En setembro, gañou a París-Tours. Ata finais deste ano, Faber aínda mantiña o seu traballo nos peiraos do Sena, tras este ano exitoso decidiu deixalo definitivamente.
O principio da tempada 1910 vese interrompida pola inundación do Sena que á súa vez afecta a Colombes: en efecto, a presa preto da ponte de Bezons lugar de residencia de Faber desbordase, tanto el como outros residentes, involucráronse intensamente na evacuación da poboación. O seu comportamento durante esta inundación tamén recibido eloxios. Este suceso trastornou a súa preparación, atopándose moi baixo de forma en marzo para participar na París-Roubaix co seu equipo o Alcyon, que agora tiña nas súas filas á revelación da tempada anterior, Octave Lapize. Obtén un 17 º lugar cunha fractura de clavícula, esta edición foi gañada por Lapize o seu novo compañeiro.
O Tour deste ano é o punto culminante da rivalidade entre Lapize e Faber con tres vitorias de etapa Faber, Lapize responde con catro nun Tour totalmente dominado polo equipo Alcyon. Con todo, o ambiente é prexudicial para o  Alcyon xa que a vitoria final xógana Faber, Garrigou e Lapice, tres membros do equipo. Problemas mecánicos na oitava etapa de Gustave Garrigou que sempre sospeitou dunha sabotaxe do seu propio equipo, fai que perda toda posibilidade de gañar este Tour. O equipo se parte entón literalmente en dous: Bauge apoiou a Faber e Calais apoiou a Lapize. Ambos ciclistas dispútanse a xeral coma se foses rivais en diferentes equipos. Faber domina a xeral ata a 12ª etapa en que un can faille sufrir unha dura caída, momento que aproveita Lapize para lanzar un duro ataque, Garrigou non lle pode seguir. Lapize chega a Nantes coa vantaxe suficiente para vestirse de amarelo. Dous días máis tarde, na etapa que leva a Brest, Garrigou escapa e Faber volve ter dificultades, o que fai que Lapize consiga cazalos e logre cuns poucos corredores abrir brecha con Faber á chegada. Ao final dun Tour complicado e algunha lesión máis, non permite que Faber alcance o primeiro lugar: terminou en segundo lugar sen discutir a vitoria de Lapize.
Tras baixarse do podio, as súas declaracións foron: “Meréceo, non o nego; Con todo, teño o dereito de non considerar a miña derrota como regular”.
Faber espera vingarse na París-Tours e conségueo ao gañar a súa segunda París-Tours consecutiva.
En 1911 Lapize deixa Alcyon, xa que manter a Faber e Lapize baixo a mesmo camisola convertíase en imposible, xa que a rivalidade entre os dous ciclistas era importante. A rivalidade continua aínda que en diferentes equipos e Faber na Bordeus-París ataca a case 300 quilómetros da meta: logra liberarse de Lapize e con Garrigou entón o seu compañeiro de equipo logra a vitoria final con vinte minutos de vantaxe. Á súa chegada, dise: "Estou moi feliz coa miña vitoria. Non só porque me permite poñer o meu nome na historia da Bordeus-París, senón porque superei Lapize".
No Tour, logrou gañar dúas etapas, pero o seu estado xeral non é o idóneo. A partir desta tempada, os problemas físicos son cada vez máis maiores, unha dor no pé impídelle defender realmente as súas posibilidades na competición. Contra todo prognóstico, inscríbese na París-Brest-París, pero debido ao problema no seu pé vese obrigado de novo a retirarse. Nunha radiografía que se fai ao final da tempada revela que o doloroso do pé é debido a unha fractura, non a unha escordadura como se sospeitaba. Psicoloxicamente, a súa condición non é moito mellor: Faber aínda rumia o seu fracaso no Tour en 1910 e o seu segundo lugar detrás de Lapize por só uns poucos puntos. Por encima de todo, cre que Baugé entón tiña que facer máis por el e mellor asesoramento. Ante tal amargura decide deixar ao Alcyon e irse para o equipo de Automoto, a partir de 1912. A distancia do seu mentor probablemente explica, en parte, a súa desastrosa tempada: segundo na cuarta etapa do Tour e un discreto décimo cuarto na clasificación xeral final xunto ao sexto na París-Tours son os doas únicos resultados da tempada.
En 1913, Baugé é director deportivo en Peugeot e volve traer a Faber e así formar de novo o seu dúo. Faber atópase a si mesmo e ao equipo co que gañou a súa primeira gran vitoria, o Xiro de Lombardía. Ao principio da tempada, Bauge envíao a Auvernia para completar o seu adestramento de pretemporada só. O 23 de marzo, participa na París-Roubaix gañándoa ao sprint. Logo obtivo un quinto lugar na Bordeus-París e outro quinto lugar na xeral do Tour de Bélxica onde gañou unha etapa. No Tour de Francia, non estaba entre os favoritos á vitoria final. Con todo, logra gañar dúas etapas e terminar quinto na xeral en París, Actuación que lle valeu unha serie de eloxios de comentaristas tan ilustrados como François Mercier en Auto: "¡Que home ! ¡Que valor!. “Quen dixó que o gran Faber terminouse”. “Baixo a hábil dirección de Baugé, o famoso corredor recuperou todas as súas vellas calidades".
No outono, Paul Eyschen, entón Presidente do Goberno de Luxemburgo, convídao a quedar por algún tempo no Gran Ducado. Faber aceptou esta invitación e pasou uns días en Luxemburgo, o que constitúe a súa única permanencia neste países. O 30 de outubro, Faber casa, e Baugé é un das testemuñas.
De novo no Peugeot, non logra brillar a principios da tempada 1914, un insignificante vixésimo sétimo posto na París-Roubaix compensado en certa medida polo seu sexto lugar na Bordeus-París. Esta por tanto, lonxe de ser un dos favoritos do Tour de Francia. O mesmo día da saída, o archiduque Francisco Fernando de Austria foi asasinado en Saraievo desvíando a atención do público cara ao que constitúe o comezo da Primeira Guerra Mundial. A carreira foi dominada polo equipo Peugeot e especialmente por Thys. Faber gaña a etapa Belfort-Longwy despois de case 200 quilómetros escapado. Tamén gañou a etapa seguinte entre Longwy e Dunkerque. O 26 de xullo finaliza o Tour en París sendo noveno na xeral. El mesmo non sabía que esta sería a súa última carreira como ciclista profesional.
François Faber foi medio irmán do ciclista francés Ernest Paul.
O GP François Faber, unha pequena carreira en Luxemburgo, leva o seu nome.
Hai unha placa na súa memoria na igrexa de Notre Dáme de Lorette no cemiterio de guerra nacional francés preto de Arras.
O 28 de marzo de 2015, unha nova placa na súa memoria foi desvelada en Mont-Saint-Éloi, preto de onde morreu. Foi inaugurado polo neto de Faber, Jacques Pallut e o alcalde da cidade, Jean-Pierre Bavière.
Profesional de 1906 a 1914. Durante ese tempo conseguiu 27 vitorias e militou en catro equipos ciclistas diferentes.
TRIUNFOS: 1908, vencedor do Xiro de Lombardía e de catro etapas do Tour de Francia.
1909, vencedor da París-Bruxelas, da París-Tours, do Tour de Francia, máis seis etapas e da Sedán-Bruxelas.
1910, vencedor da París-Tours e de tres etapas do Tour de Francia.
1911, vencedor da Bordeus-París e de dúas etapas do Tour de Francia.
1913, vencedor da París-Roubaix, dunha etapa da Volta a Bélxica e de dúas etapas do Tour de Francia.
1914, vencedor de dúas etapas do Tour de Francia.
Nunca participou no Xiro de Italia nin na Volta a España.
TOUR DE FRANCIA: 1906 abandona. 1907 (7º), 1908 (2º, máis 4 etapas). 1909 (1º, máis 6 etapas), 1910 (3º, máis 3 etapas), 1911, antes de abandonar gaña 2 etapas, 1912 (14º), 1913 (5º, máis dúas etapas e 1914 (9º, máis dúas etapas.
EQUIPOS: 1907 Labor, 1908 A Francaise-Peugeot,1909-1911 Alcyon, 1902 Automoto e 1913-1914 Peugeot.

luns, 24 de xullo de 2017

POQUERS DE TOURS PARA CHRIS FROOME

Chris Froome pasando de amarillo junto al Arco del Triunfo
El Arco del Triunfo de París en los Campos Elíseos vivió la cuarta coronación de Chris Froome del Tour de Francia 2017 más emocionante que otros años, nervioso, trepidante y veloz (segundo más rápido de la historia). A diferencia de otras ediciones, Froome ganó esta edición del Tour sin ningún triunfo de etapa y con un ciclismo eminentemente defensivo y de un control total que ejerció él mismo, como por su poderosísimo equipazo el Sky.
Esta versión conservadora del británico surtió el efecto deseado cumpliendo con el principal objetivo: llegar a París con el maillot amarillo.
La férrea protección del Gallo del Sky que de manera inalterable ejercieron Geraint Thomas (hasta su abandono por caída), como por parte de Michal Kwiatkowski y los vascos Mikel Landa y Mikel Nieve llevaron en volandas a Froome hasta el lugar más alto del podio, amortiguando sus momentos difíciles (que han sido varios), y controlando el ritmo del pelotón de favoritos en cada subida a los grandes puertos. Hoy por hoy, no hay la menor duda de que Chris Froome es el mejor ciclista de los últimos años y su cuarto triunfo fue merecido.
La cuarta corona de Chris Froome posiblemente la consiguió gracias a la imposición jerárquica del Sky y al sacrificio de Mikel Landa, su gregario de lujo. Fuese por lo que fuese, la victoria de Froome le sitúa entre los más grandes de la historia del Tour de Francia.
Chris Froome, según narra Ainara Hernando en su libro Por amor al ciclismo, era un niño rubio e inquieto que se crío como un masai, asilvestrado, correteando por las vastas llanuras y domesticando pitones. A los 15 años se trasladó a Johanesburgo (Sudafrica), donde se inició en el Mountain bike. En 2006 y 2007 defendió los colores de Kenia en el Mundial sub-23. En 2008, adoptó la nacionalidad británica de sus padres y abuelos.
En 2010, le detectaron esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria, de las más comunes en África, que lastraban su rendimiento. El tratamiento de los doctores del Sky transformaron a un ciclista mediocre en un campeón euro-africano que rompe moldes. Hace un lustro nadie podría imaginar que ayer mismo sellara su cuarto Tour de Francia.
Los cuatro maillots del Tour de Francia antes de tomar la salida
de la última etapa.
No puedo negar que admiro a Froome, pero también reconozco que es un campeón sin carisma, sin estilo. Pedalea desgarbado, torcido, pero pocos le superan en fuerza de voluntad. Sus orígenes le condicionan, tiene su manera de hacer las cosas, se concentra en un objetivo y se entrega al máximo.
En África comenzó a dar pedales muy tardíamente, pero está a un paso del récord de cinco triunfos. Confiesa que todavía sigue formándose: “Soy más viejo, pero cada año aprendo más”. No miente, ha mejorado en los descensos, en la táctica y en los movimientos dentro del pelotón.
Pero su póquer de Tours no hubiera sido posible sin la jerarquía vertical del Sky. Venció por los galones que impusieron Dave Brilsford y Nicolas Portal al cortarle las alas a Mikel Landa. El director no tuvo reparos en recriminarle públicamente por no tirar del jefe en la rampa de Peyragude, le frenó en las etapas de La Planche del Belles Filles y en la del Macizo de Jura y le utilizó de reclamo para el desgaste de Rigoberto Uran y Romain Bardet en el final del Izoard.
Tras el flaqueó en Peyragudes, la solvencia en las cronos y su regularidad fueron las virtudes que le llevaron a ganar la mejor carrera por etapas del mundo. Pero nada hubiera sido posible sin ese equipazo. El Sky metío a tres de sus integrantes entre los 14 primeros de la general final, ganaron la clasificación por equipos y una etapa. El gigantesco respaldo a Froome coincidió con unos rivales que se desinflaron en el tramo decisivo. Rigoberto Uran careció de arrojo y Bardet, de fondo.
La carretera es la que pone a cada uno en su sitio. Froome después de haber reconocido que este ha sido su Tour más difícil ya tiene en su poder el póquer.
¿Por qué dice que fue el más difícil?: Primero, porque él no ha estado tan bien como años anteriores. Tal vez la preparación no ha sido la correcta o quizás los años empiezan a pesarle y segundo, el paso adelante que han dado sus rivales también ha influido.
Chris Froome, Mikel Landa y Fabio Aru
Yo me quedo con las ganas de saber qué hubiera pasado con gente como Richie Porte o Alejandro Valverde en carrera, aunque son incidencias que todos los años se dan, afectando a unos u otros.
En el horizonte está el repoquer, el que le haría entrar en la leyenda a la altura de ese selecto grupo de campeones de la que forman parte ciclistas como: Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin. Parece difícil pensar en que el próximo año sea capaz de igualar a estos cuatro monstruos. No lo tendrá nada pero que nada fácil, los rivales de este año seguirán creciendo e incluso crecerá el número y por supuesto, alguno de los que este año estaba a su lado, el año que viene será rival.
Yo, si tuviera que apostar a quien gana el próximo Tour, no lo tendría nada claro.
De momento el merecido fin de fiesta en el París que transmite ese tradicional aroma a ciclismo, forjado año a año para premiar a todos los corredores que fueron capaces de cruzar la meta final en los Campos Elíseos tras completar tamaña gesta. Porque terminar las 21ª etapas de Tour de Francia es sin duda una hazaña y, por ello, la celebración es compartida independientemente de los sinsabores individuales o colectivos.
Llego la hora de la despedida y de volver a retomar la sagrada siesta española. La despedida de hoy es una despedida alegre porque el ciclismo ha vuelto a brillar, ya lo lleva haciendo desde hace algún tiempo pero el escaparate de este Tour de Francia va a ayudar mucho a elevar a este bello deporte al lugar que le corresponde por su hermosura y dureza y  porque estos grandes ciclistas fueron capaces de exprimir sus capacidades al límite de la resistencia humana y de hacer disfrutar al mundo entero con sus galopadas.

QUE LA RUEDA SIGA GIRANDO

mércores, 5 de xullo de 2017

LAS NOTICIAS QUE NOS DEJA EL TOUR

Empezó la gran cita con el ciclismo. Como todos los años, con él llega el espectáculo y la emoción. Pero también las polémicas y muchas veces noticias extradeportivas que crean ese escenario único y sin igual que hacen del Tour de Francia la mejor carrera del mundo.

Tras conocerse los equipos participantes y sus vestimentas, otro de los cambios más importantes los anunciaba días atrás Mavic, que este año puso toda su carne en el asador para intentar hacer olvidar la ridícula imagen de Chris Froome el año pasado subido a una de sus bicicletas como si fuese un pato mareado que ni siquiera pudo meter las calas en los pedales.

Este año las Canyon Ultimate CF SL llevarán tijas de sillín adaptables, con un largo mayor del habitual, de manera que sobre la marcha, se pueda poner las bicicletas a la medida del ciclista que la necesite.
La siguiente noticia saltaba tres días antes de empezar el Tour de Francia. De los inscritos para participar en este Tour con el Trek Segafredo estaba el portugués André Cardoso. El compañero del Pistolero de Pinto era suspendido temporalmente por la Unión Ciclista Internacional (UCI) por un positivo por EPO, que se le detecto en un control realizado el 18 de junio.
A raíz de este positivo y a escasas horas de que arrancase el Tour el millonario ruso Oleg Tinkoff desde el refugio de su cuenta de Twitter aprovechó el momento para atacar a Alberto Contador, con el que acabó muy mal tras cuatro años de relación. 
La noticia también fue recibida con críticas, rabia y perplejidad por parte de todo el pelotón.
El positivo del portugués hizo que el vasco Haimar Zubeldia al ocupar el puesto del luso se convirtiera en el abuelo de este Tour de Francia. Los nueve corazones rotos que días antes había publicado en su cuenta de Twitter para mostrar su tristeza por la ausencia en el Tour tras el positivo de su compañero, hizo cambiar el talante en el ánimo del corredor vasco.
Este contratiempo en el Trek del Pistolero de Pinto impulso a Zubeldia a la cima del ránking de edad en este Tour. Ninguno de los participantes supera los 40 años del vasco, por lo que es el más veterano.
Un joven con años de cabeza intacta al que no le falta la ilusión ni las ganas. Esta participación hace la 16º de su carrera profesional, lo que le convierte en uno de los corredores con más participaciones en el Tour, igualando a Joop Zoetemelk y Lucien Van Impe, y a sólo una del récord que ostentan George Hincapie, Jens Voight, Stuart O´Grady y Sylvain Chavanel.  
Desde 2001, con el Euskaltel, sólo se ha perdido la edición de 2010 por una lesión. Las terminó todas, excepto la de 2004 y en cinco finalizó entre los 10 primeros clasificados.
Otro dato a tener en cuenta es que Zubeldia será uno de los gregarios de calidad de Alberto Contador en la alta montaña. Ambos integran la partición española más reducida en el Tour desde 1983. Entonces fueron 10 ciclistas, tres menos que en la actualidad.
Una participación que en la primera etapa ya se vio reducida a once por culpa de un recorrido que escondía mil trampas debido a la lluvia y las curvas cerradísimas que los ciclistas trazaban casi parados por el miedo a sufrir un accidente. Sólo los que aspiraban a ganar la crono o se veían con posibilidades de vestirse de amarillo tomaban ciertos riesgos.
No sé si Ion Izagirre y Alejandro Valverde soñaban vestirse de amarillo, lo que sabemos es que se olvidaron del peligro real y  en un giro amplio y no demasiado cerrado se fueron al suelo, terminando para ambos este Tour. Fueron los dos únicos abandonos de la etapa inaugural.
El ciclismo tiene estas cosas, meses y meses de concienzuda, sacrificada y meticulosa preparación para que todo acabe abruptamente en una curva de la primera etapa. Un mazazo también para todo el ciclismo español. 
Maldita curva y valle maldita para Alejandro Valverde
También en esa primera etapa salto la polémica. Cuatro corredores de Sky llevaban en las mangas y en los hombros de sus maillots un tejido especial llamado Vortex, entre ellos Geraint Thomas y Chris Froome,  que según los especialistas, el elemento aerodinámico que vistieron puede mejorar hasta un 7% el coeficiente de penetración del aire, lo que supone una ganancia aerodinámica, otorgándole hasta 33 vatios de potencia extra. Según estos cálculos de los especialistas, el beneficio en los 14 kilómetros contra el crono podría traducirse en unos 20 segundos.
¿Infringió el reglamento el equipo Sky?. Los directores de varios equipos consideran que sí. Por ello presentaron una reclamación que fue inicialmente desestimada por los comisarios por falta de pruebas pero que está siendo estudiada por la Unión Ciclista Internacional (UCI). 
Continuando con la polémica sobre la tecnología que acecha al Tour. A esta denuncia contra el Sky se suma que el alemán Marcel Kittel se convertía en el primer ciclista en ganar una etapa sobre una bicicleta con frenos de disco. Ese elemento no mejora el rendimiento de un corredor pero ha demostrado ser peligroso en casos de caídas, por lo que la UCI también estudia su prohibición.
Julio es por excelencia el mes de: Le Tour de Franc. La Grande Boucle. El Tour de Francia. Lo mismo que abanico, afilador, aguador, col, culotte, desarrollo, demarrar, escalador, farolillo rojo, fuga bidón, gregario, el hombre del mazo, monumentos del ciclismo, montonera, pájara, etc, etc, son términos ciclistas que escuchemos o leeremos durante estos días de Tour de Francia y que nos hacen comprender el Tour a fondo. Un Tour en pleno verano, con días de otoño donde los partes  de guerra a causa precisamente de la lluvia suman ya un buen número de renglones.

xoves, 29 de xuño de 2017

FABRICIO FABBRI

Fabrizio Fabbri, coñecido por todos os afeccionados como "Fabbrino" naceu en Ferrucia dei Agliana, Pistoia (Italia), o 28 de setembro de 1948.
Antigo ciclista profesional italiano que se distinguiu como un corredor de gran temperamento, foi un bo gregario ao servizo de campións como Francesco Moser e Felice Gimondi, á vez que conseguiu un aceptable palmarés.
Sendo neno era un apaixonado ao futbol, pero co paso do tempo e despois de montar en bicicleta cos seus amigos deuse conta que ía ben sobre dúas rodas, polo que decidiu aos 17 anos participar nas primeiras carreiras.
Fabrizio Fabbri pasaba ben a media montaña sendo capaz de resistir as grandes distancias con certo ritmo nas subidas. Tamén era bastante rápido contra 10 ou 15 corredores, podendo mesmo gañarlles ao sprint.
Profesional de 1970 a 1979 durante os cales participou en 6 Campionatos do Mundo de fondo na estrada coa camiseta azul da selección italiana, en 8 Xiros de Italia onde logrou tres vitorias, nun Tour de Francia e en dúas Voltas a España.
 Tras a súa retirada como ciclista profesional en 1979, mantívose no ciclismo converténdose en director deportivo do equipo Nippo que patrocinaban os xaponeses, a maior parte dos ciclistas tamén eran xaponeses. Este equipo participou en moitas carreiras nos países asiáticos. De 1993 a 2002 dirixiu ao potente Mapei, un equipo que gañou en todo o mundo e que tiña entre as súas filas a Franco Ballerini gañador de dous París-Roubaix, neste equipo permaneceu durante dez tempadas.
Despois dirixiu ao Amica Chips-Knauf suspendido pola U.C.I. a mediados da tempada 2009 por razóns financeiras e no D´Angelo&Antenucci-Nippo.
Durante a súa etapa de director deportivo logra que un mozo chamado Damiano Cunego gañase a Volta ao Lago Qinghai.
Actualmente reside en Quarrata coa súa esposa Loretta e os seus dous fillos, Francesco e Fabio (ex ciclistas tamén), e desde 2011 conduce un programa de deportes de Radio Mana Deporte.
TRIUNFOS: 1971: vencedor do G. P. Tarquinia e do G. P. Belmonte-Piceno.
1972, vencedor dunha etapa do Xiro de Italia.
1973, vencedor do G. P. Prato e dunha etapa da Volta a Suíza.
1974, vencedor do Xiro Puglia e do G. P. Prato.
1975, vencedor dos Tres Vales Varesinos, dunha etapa do Xiro de Italia e do Xiro dos Apeninos.
1976, vencedor dunha etapa do Xiro de Italia.
XIRO DE ITALIA: 1970 (63º), 1971 (28º), 1972 (24º, máis unha etapa), 1973 (39º), 1975 (12º, máis unha etapa), 1976 (13º, máis unha etapa), 1977 (49º) e 1978 (26º).
TOUR DE FRANCIA: 1975 (33º).
VOLTA A ESPAÑA: 1972 abandonou e en 1977 (45º).
EQUIPOS: 1970 Filotex, 1971 Cosatto, 1972 Van Cauter-Magniflex-De Gribaldy, 1973 Magniflex, 1974 Sammontana, 1975-1976 Bianchi-Campagnolo, 1977-1979 Sanson.